Camilla, Annie, Chambo y Carlota consiguen el pase a la gran final del concurso culinario en una gala que supuso el adiós de su aspirante más caótico tras un complejo reto de repostería.
La decimocuarta edición de ‘MasterChef’ ya conoce a los cuatro aspirantes que se disputarán el trofeo en la gran final. Televisión Española emitió este lunes la semifinal del concurso culinario, una entrega de alta exigencia técnica que se saldó con la eliminación de Pepe a las puertas del último programa. Tras la salida de Gema la semana pasada, el formato producido por RTVE definió su recta final en una jornada marcada por la cocina holística, una compleja prueba de exteriores en Ávila y un caótico cocinado de expulsión.
La primera prueba de la noche introdujo a los semifinalistas en los conceptos de la cocina holística, un enfoque integral que persigue la mejora de la calidad de vida, el equilibrio emocional y la salud a través de la alimentación consciente. Este tipo de cocina promueve que el comensal repare en qué come, cómo, dónde y en qué compañía lo hace, analizando cómo influyen estas variables en la asimilación de los nutrientes. El desafío consistió en replicar las elaboraciones complejas y poco usuales del chef danés Rasmus Munk, poseedor de dos estrellas Michelin y distinguido en dos ocasiones con el título de ‘The Best Chef’. Camilla y Annie fueron las participantes que mejor resolvieron el reto, logrando convencer al jurado en la cata y convirtiéndose en las primeras finalistas oficiales de la edición.
Estrategia y complicaciones en la prueba de exteriores de Ávila
La última prueba por equipos del concurso trasladó a los aspirantes hasta Ávila. En el restaurante Barro, emplazado en un antiguo almacén de harina bicentenario con vistas a las murallas, el chef Carlos Casillas fusiona la cocina tradicional castellana con técnicas de vanguardia. La prueba exigió replicar un menú para 24 comensales bajo la modalidad de la doble capitanía, una dinámica inédita en la edición. La suerte determinó que Carlota asumiera el liderazgo de ambos grupos.
Carlota optó por una distribución estratégica: asignó a Chambo y a Camilla al equipo azul para encargarse del entrante y el plato principal, mientras que derivó a Annie y a Pepe al equipo rojo con la responsabilidad del primer plato y el postre. Las cuatro elaboraciones presentaron una notable dificultad. A pesar de los intentos de la doble capitana por supervisar a cada participante, las directrices no resultaron del todo precisas. Chambo se vio obligado a subsanar varios errores en sus platos, pero la peor situación la experimentó Pepe, quien tuvo que rehacer el postre desde el principio.
Las rectificaciones de Pepe no fueron suficientes. El chef Carlos Casillas determinó que el postre del aspirante no reunía las condiciones necesarias para ser servido y que el tiempo disponible impedía arreglarlo. Ante este escenario, Casillas decidió ofrecer a los comensales los postres de reserva de su propio restaurante, lo que impidió que la elaboración de Pepe saliera a la sala. Tras la deliberación final de los jueces Jordi Cruz, Marta Sanahija y Pepe Rodríguez, se ratificó el pase directo a la final de Camilla y Annie por la ejecución casi perfecta de sus platos, mientras que Carlota, Chambo y Pepe recibieron el delantal negro para jugarse la permanencia.
Un accidentado y caótico reto de expulsión
De regreso al plató, los tres nominados se midieron en la última prueba de eliminación frente a un postre de alta pastelería diseñado por la maestra pastelera Mar Ibáñez. La receta constaba de 25 elaboraciones con ingredientes tan diversos como la pasta miso, el chocolate, los albaricoques y las setas.
El cocinado de Pepe se caracterizó por el desorden en su puesto de trabajo, lleno de utensilios e ingredientes desorganizados. Durante el proceso, el aspirante sufrió un corte en el dedo al introducirlo en la batidora, lo que requirió la intervención de los servicios médicos del programa para colocarle un parche. En mitad de la tensión, Pepe llegó a mostrar un comportamiento descalificativo hacia los jueces al mandarles a «tomar por culo».
Tras la cata compartida por el jurado, Mar Ibáñez y el invitado Saul Craviotto, Marta Sanahuja comunicó que Chambo era el mejor de la prueba de eliminación al presentar correctamente todas las elaboraciones que introdujo en el plato, a pesar de faltarle bastantes de las 25 requeridas. De este modo, Chambo se alzó como el tercer finalista. Acto seguido, Pepe Rodríguez anunció la expulsión de Pepe, otorgando automáticamente a Carlota la cuarta plaza en la final.
Pepe se despidió del programa reconociendo su frustración por quedarse a un paso de la última fase debido a su carácter competitivo, aunque se mostró satisfecho con el aprendizaje personal y el camino recorrido en las cocinas. Antes de abandonar el plató de TVE, el último expulsado señaló a Chambo como su candidato favorito para ganar la decimocuarta edición del concurso.















