Carles Puigdemont ha vuelto a marcar distancias sobre los términos de su retorno a España. El expresidente catalán y líder de Junts per Catalunya ha ratificado que su regreso del resto de Europa no se producirá para ocupar un papel secundario en el panorama político catalán ni para someterse a la dinámica parlamentaria ordinaria de la oposición, sino de forma vinculada a su restitución al frente del Gobierno autonómico.
Lee tambien: Vivas exige un mando único y el regreso de las devoluciones por mar ante el colapso migratorio en Ceuta
La posición fijada por Puigdemont se produce en un escenario marcado por la tramitación e implementación de la Ley de Amnistía, la reactivación de los cauces judiciales en el Tribunal Supremo y la pugna por el liderazgo del espacio independentista.
Las claves de la estrategia política de Puigdemont
El planteamiento de Junts y de su figura principal se articula en torno a tres ejes fundamentales:
Lee tambien: Puigdemont esgrime el caso de un profesor austríaco para advertir al Supremo de reclamaciones por la amnistía
- Restitución institucional: El discurso de la formación mantiene que el retorno del expresidente debe responder a un acto de restitución política tras las consecuencias del proceso independentista de 2017.
- Rechazo a un rol de oposición: Puigdemont rehúsa ejercer como jefe de la oposición en el Parlament, condicionando su vuelta a una investidura o un escenario de gobernabilidad que lo sitúe de nuevo al frente de la Generalitat.
- Presión al marco judicial y al Gobierno: La insistencia en su regreso como candidato a la presidencia busca mantener la tensión sobre la aplicación efectiva de la amnistía y condicionar los apoyos parlamentarios en las Cortes Generales.








