Sebastián Vega incurrió en incoherencias ante la jueza María Tardón al minimizar la gravedad de la crisis migratoria del 30 de julio, mientras un exasesor confirma que las órdenes de devolución procedieron de la Delegación del Gobierno.
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Madrid | Las investigaciones judiciales sobre la gestión de la crisis migratoria de Ceuta en la Audiencia Nacional han sumado este jueves un nuevo episodio de tensión processal. El exjefe de la Policía Local de Ceuta, Sebastián Vega, protagonizó un interrogatorio marcado por las contradicciones y la falta de congruencia en su testimonio ante la magistrada instructora, María Tardón, según informaron fuentes jurídicas presentes en la comparecencia por videollamada.
A preguntas de la acusación ejercida por la representación legal de la Ciudad Autónoma, Vega —actualmente jubilado— ofreció versiones contrapuestas sobre el estado de la ciudad el pasado 30 de julio, fecha de inicio de las entradas masivas de miles de personas. Mientras en un primer momento afirmó que la jornada transcurrió con «normalidad» y se podía circular sin incidencias, posteriormente admitió que los ceutíes no podían ni acudir a comprar el pan debido al cierre generalizado de comercios.
De igual modo, tras negar inicialmente haber ordenado el despliegue de efectivos policiales en el paso fronterizo de la playa del Tarajal, terminó desdiciéndose y afirmando que sí envió agentes a la zona.
Suspicacia judicial y vacíos en el despliegue
La falta de coherencia en el relato del exmando policial levantó la suspicacia de la jueza Tardón. Vega, quien aseguró que «no vio nada anormal» en las primeras horas de la invasión y reconoció que no se desplazó personalmente al límite fronterizo, sostuvo que se informó del flujo masivo a través de «vídeos de compañeros».
Pese a tratar de minimizar el impacto de los acontecimientos, el exjefe de la Policía Local confirmó que todas las órdenes emitidas a las unidades quedaron registradas en el sistema informático de comunicaciones del cuerpo, un detalle técnico que resultará determinante para verificar si existió pasividad o si se adoptaron medidas efectivas de orden público.
Revelaciones sobre las devoluciones en la frontera
El segundo testimonio de la jornada, prestado por Gonzalo Sanz —exasesor del recién cesado delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano—, aportó luz sobre la cadena de mando en las devoluciones en caliente ejecutadas durante los primeros días de la crisis. Sanz reveló que las directrices para trasladar a los inmigrantes a la frontera con el objetivo de que retornasen a Marruecos salieron directamente de la Delegación del Gobierno.
Asimismo, la investigación salpicó al propio Vega cuando este admitió haber impulsado la orden para suspender el traslado de migrantes al límite fronterizo a partir del 2 de agosto. La asunción de esta directriz desmonta su afirmación previa sobre la ausencia de competencias en materia de orden público, vinculando de forma directa las decisiones del mando policial con la controvertida gestión de las devoluciones.




