Carlos Alcaraz ha iniciado su andadura en el Trofeo Conde de Godó con una victoria agridulce ante el finlandés Otto Virtanen (6-4 y 6-2). Aunque el murciano logró el pase a la segunda ronda, todas las alarmas saltaron en la pista Rafa Nadal cuando, mediado el primer set, tuvo que solicitar la presencia del fisioterapeuta por molestias en su antebrazo derecho.
El número dos del mundo entró al partido «frío», visiblemente incómodo y con un rictus serio que contrastaba con el ambiente festivo de la grada. Virtanen, número 130 del ranking, aprovechó las dudas del español para presentar una batalla feroz, obligando a Alcaraz a salvar tres bolas de rotura en el quinto juego.
El susto del antebrazo y la reacción del campeón
El momento de máxima tensión se vivió con el 5-4 en el marcador. Alcaraz pidió tiempo médico para recibir un masaje en su antebrazo derecho, una zona que parece resentida tras la exigente final disputada la semana pasada ante Jannik Sinner en Montecarlo.
Sin embargo, tras la atención médica, el murciano experimentó una «sanación» tanto física como mental:
- Primer zarpazo: Nada más reanudarse el juego, Alcaraz logró el primer break del partido para cerrar la manga por 6-4.
- Dominio en el segundo set: Con una versión mucho más reconocible y liberada, el español impuso su ritmo, forzando los errores de un Virtanen que acabó rendido ante la pegada del murciano, quien cerró el set definitivo con un contundente 6-2.
Entre Rosalía y el número uno
La semana de Alcaraz ha sido, cuanto menos, ecléctica. Tras viajar directamente desde Montecarlo sin apenas entrenar en Barcelona, el tenista combinó sus compromisos promocionales con el ocio, dejándose ver el lunes en el concierto de Rosalía. Pese a la falta de rodaje previo en las pistas del Real Club de Tenis Barcelona, el objetivo sigue intacto: reconquistar el número uno del mundo al término del torneo.
El palco, repleto de rostros conocidos como la campeona olímpica Paula Leitón o futbolistas de Primera División como Javi Puado y Jon Moncayola, fue testigo de un debut que deja dudas físicas pero confirma la capacidad de resistencia de Alcaraz. Su evolución en las próximas horas será clave para determinar si el antebrazo le permitirá luchar por el título en Barcelona.



















