El líder de ‘Se Acabó La Fiesta’ (SALF) propone una reforma electoral, el cierre de entes públicos deficitarios y la eliminación de sobresueldos como requisitos para renunciar a las elecciones.
El panorama político andaluz se ve sacudido por el último movimiento de Alvise Pérez. El presidente de ‘Se Acabó La Fiesta’ (SALF) ha anunciado este lunes que su formación renunciará a concurrir a las próximas elecciones en Andalucía bajo una premisa concreta: que Juanma Moreno (PP) o Santiago Abascal (Vox) acepten y firmen públicamente cinco condiciones que califica de «sentido común». El plazo para este acuerdo expira este mismo viernes, 20 de marzo.
El eurodiputado ha justificado su decisión tras denunciar el «desprecio e insultos» recibidos por parte de las direcciones de las formaciones de centroderecha y derecha, asegurando haber solicitado reuniones con Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal hasta en diez ocasiones sin éxito. Ante esta situación, Pérez asegura estar dispuesto a realizar un gesto inédito en la política española al renunciar a la pugna electoral si se sellan sus exigencias por escrito.
Las cinco exigencias de SALF: de la reforma electoral a la vivienda
Alvise Pérez ha desgranado los puntos clave que, a su juicio, deberían ser asumidos por el presidente de la Junta de Andalucía o por el líder de Vox. La primera medida es una reforma electoral orientada a equiparar el valor del voto en Andalucía al de otras comunidades como Cataluña, con el fin de evitar que la gobernabilidad dependa de formaciones como Bildu o Junts.
En segundo lugar, el líder de SALF exige el cierre de «chiringuitos» y delegaciones deficitarias, mencionando explícitamente a RTVE y Canal Sur. Según su propuesta, los recursos destinados a estos entes deberían reorientarse a la mejora de hospitales y colegios públicos andaluces. El tercer punto reclama la prohibición de los sobresueldos en los partidos políticos, argumentando que el salario público de un diputado es suficiente.
Vivienda y política exterior
La cuarta condición se centra en la vivienda, solicitando la implementación del «silencio administrativo positivo» y la eliminación de impuestos para facilitar el acceso de los jóvenes a su primera casa.
Finalmente, el presidente de SALF ha defendido una postura de neutralidad internacional, bajo la premisa del «no a las guerras». Pérez sostiene que el ciudadano español no debe costear conflictos a miles de kilómetros que encarecen el precio de la gasolina y los alimentos, priorizando en su lugar la economía doméstica.
Un ultimátum con la vista puesta en el 20 de marzo
«Si Juanma Moreno o Santiago Abascal sellan estas medidas por escrito, no nos presentaremos. Así de simple», ha sentenciado Alvise Pérez. El líder de SALF ha trasladado la presión a los líderes de PP y Vox, afirmando que, de no producirse la firma antes del viernes, los ciudadanos deberán sacar sus propias conclusiones sobre quién antepone los intereses de España al «sillón».




















