La provincia de Cádiz y gran parte de Andalucía están viviendo horas de alerta por las intensas lluvias y el desembalse de pantanos que amenazan con desbordamientos. En San Roque, 250 familias han sido desalojadas de manera preventiva tras abrirse el pantano del río Guadarranque para controlar el exceso de agua acumulada.
El desembalse coincidió con la pleamar, lo que obligó a abrir un segundo desagüe que libera 70 metros cúbicos por segundo. “Estamos en un desalojo preventivo, pero hay que desalojar. Prevemos más lluvias hasta las 15.00 con fuertes crecidas del río”, explicó la delegada de la Junta en Cádiz, Mercedes Colombo.
Entre las zonas afectadas se encuentran los diseminados de Guadarranque y La Estación. Luis Miguel Laza, propietario del restaurante El Guadarnés, señaló que, aunque ha podido entrar para inspeccionar su local, la actividad del establecimiento quedó suspendida hasta que la situación se normalice.
La alerta no se limita a Cádiz. La Junta de Andalucía suspendió las clases presenciales en 77 municipios por el paso de las borrascas Joseph y Kristin, que ya han dejado víctimas y heridos en la comunidad. La medida afecta a localidades de Almería, Málaga y la Sierra de Grazalema, en Cádiz.
Durante la madrugada, Emergencias 112 coordinó 934 incidencias en toda la región, siendo Cádiz, Sevilla y Málaga las provincias con más avisos. Además, 21 carreteras permanecen cortadas por inundaciones o hielo, y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir mantiene activas alertas hidrológicas en Sevilla.
La situación sigue siendo vigilada de cerca, especialmente los ríos Guadarranque y Guadiaro, cuya crecida amenaza con afectar en las próximas horas a San Pablo de Buceite y la desembocadura del Guadiaro en San Roque.

















