El Atlético de Madrid de Diego Pablo Simeone ya está en los octavos de final de la Champions League tras superar una noche que comenzó con nubarrones y terminó en fiesta en el Metropolitano. Con un Alexander Sorloth en estado de gracia, autor de un hat-trick, y un cañonazo salvador de Johnny Cardoso, el conjunto rojiblanco desmanteló la resistencia de un Brujas que vendió cara su piel hasta el descanso.
Sorloth: El «Sicario» que no conoce el perdón
El gigante noruego volvió a demostrar que es, ahora mismo, el alma ofensiva de este equipo. Mientras Julián Alvarez sigue sin encontrar su versión más letal (fue sustituido el primero entre la decepción del estadio), Sorloth asumió los galones de mando.
El 1-0 llegó tras un envío directo de Oblak que el «9» bajó, protegió y envió a la red de Mignolet con la frialdad de un francotirador. Aunque el Brujas respondió pronto igualando la contienda (1-1) gracias a un cabezazo de Ordoñez tras un córner, Sorloth guardaba lo mejor para el final: anotó el 3-1 con la zurda tras una contra de manual y cerró su cuenta personal con el 4-1 definitivo, desatando el delirio en una grada que ya le tiene como nuevo ídolo.
Johnny Cardoso y el «fusil» de la tranquilidad
El partido se movió en el alambre durante toda la primera mitad. El Brujas, liderado por un Forbs eléctrico que martirizó a Ruggeri, llegó a poner contra las cuerdas al Atleti, obligando a Hancko a sacar balones bajo palos y a Oblak a obrar milagros.
Sin embargo, tras el descanso, apareció Johnny Cardoso. El futbolista del bigote «a lo Alatriste» cazó un rechace tras un córner, bajó el balón con el pecho y soltó un derechazo raso que batió a Mignolet. El 2-1 fue un golpe anímico del que el conjunto belga ya no se recuperó. Johnny no solo puso el gol, sino que sostuvo el medio campo cuando el Atleti más sufría.
Los contrastes de Simeone
El Cholo apostó por un once con Baena y Giuliano, dejando en el banco a Griezmann y Lookman. La apuesta fue arriesgada: el equipo sufrió en defensa por el carril izquierdo, donde Baena olvidó las ayudas a Ruggeri. No fue hasta la entrada de la «vieja guardia» y el esfuerzo inconmensurable de Giuliano Simeone —quien terminó exhausto tras un despliegue físico brutal— cuando el Atlético cerró filas y sentenció.
Resultado final: Atlético de Madrid 4 (Sorloth x3, Johnny Cardoso) – 1 Brujas (Ordoñez). El Atleti entra en el bombo de octavos con el cuchillo entre los dientes.














