La presidenta de la Comunidad de Madrid responde a las amenazas de Más Madrid en el Pleno de la Asamblea tras el intento de instrumentalizar la muerte de la anciana, y recuerda al PSOE que el desahucio se ejecutó bajo la ley y la Policía del Gobierno de Pedro Sánchez.
El Pleno de la Asamblea de Madrid celebrado este jueves se ha convertido en un encendido escenario de confrontación política con la vista puesta en las elecciones autonómicas del próximo 29 de noviembre. La reciente muerte de Maricarmen Abascal, la anciana de 87 años fallecida en el Hospital Gregorio Marañón tras la extinción de su contrato en la calle Alcalde Sainz de Baranda, ha sido utilizada por los grupos de la oposición para articular una dura ofensiva contra la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, quien ha replicado denunciando la violencia verbal y la instrumentalización partidista del drama por parte de la izquierda.
Previo al arranque de la sesión parlamentaria en la Cámara de Vallecas, los representantes de Más Madrid y del PSOE-M mantuvieron una concentración en el exterior del edificio para guardar un minuto de silencio, después de que la Mesa del Pleno rechazara su inclusión en el orden del día por no tratarse de un acto de carácter institucional.
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Amenazas de agitación en la calle por parte de Más Madrid
Durante el turno de intervenciones, la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, elevó la tensión institucional al vaticinar altercados sociales tras el fallecimiento de la mujer. «El día que desahuciaron a Maricarmen algo empezó a romperse; hoy se rompe del todo, en las calles de Madrid no va a haber paz», aseveró la diputada, quien arremetió contra la mercantil Urbagestión y exigió disculpas a la presidenta autonómica acusándola de haberse burlado de la víctima.
Díaz Ayuso no dudó en afear el tono intimidatorio de la portavocía de la formación ultraizquierda: «¿Nos amenaza físicamente? Podrán llamar a la revolución y a las quemas de las calles. La gente sabe que aquí hay que pelear por cotizar y ustedes les están negando su libertad de ir a trabajar cuando de manera ilegal acampan y ocupan espacios públicos para intereses privados». La jefa del Ejecutivo regional desmontó asimismo las acusaciones sobre su actitud personal: «Yo no me reía de Maricarmen, me reía de ustedes y de sus propuestas», zanjó, antes de recordar que la formación arruina sus expectativas electorales «porque nadie quiere a los ultras».
Réplica contundente al PSOE por el hundimiento del alquiler
La tensión fue igualmente elevada durante el cara a cara con la portavoz socialista, Mar Espinar, quien achacó el problema de la vivienda en la región a la «rapiña de los buitres» y reprochó a la Comunidad de Madrid la no aplicación de la Ley de Vivienda estatal.
En su contestación, Díaz Ayuso desmontó el relato de la bancada socialista recordando la responsabilidad directa de la Administración central en el marco legal que amparó el desalojo del inmueble de Retiro. «Resulta que es desahuciada por una ley socialista, que el Gobierno que ejecuta el desahucio de Maricarmen es el de Pedro Sánchez, con la Policía Nacional, pero la culpa es de Ayuso», enfatizó la presidenta. Asimismo, la dirigente popular criticó el balance en materia habitacional del Ejecutivo central, señalando que «el 44% de la vivienda en alquiler se ha hundido con Pedro Sánchez», y remató su réplica con una dura alusión a los escándalos que salpican al entorno socialista: «Si se dedicaran a poner pisos a mujeres como Maricarmen, en vez de poner pisos a amantes como Jéssica, igual hubieran puesto en marcha una política de vivienda en estos ocho años».
Llamamiento a la responsabilidad ante la cita del 29-N
Por su parte, la portavoz de Vox, Isabel Pérez Moñino, intervino para pedir prudencia y apelar a un frente común de cara a la contienda electoral del 29-N, instando al Partido Popular a dirigir sus críticas hacia las formaciones de izquierda en lugar de confrontar con su grupo.
Díaz Ayuso declinó la propuesta reprochando a la formación conservadora su habitual «pinza» con el PSOE en la Cámara autonómica y su falta de apoyo en el desarrollo de nuevos proyectos urbanísticos para incrementar la oferta de vivienda en la región, emplazándoles a no bloquear las medidas de flexibilización del suelo necesarias para solucionar el tensionamiento del mercado.




