Casi un mes después de las elecciones autonómicas, PP y Vox llegaron este martes a la sesión constitutiva de la Asamblea de Extremadura sin un acuerdo sobre quién presidirá la Mesa de la Cámara. La negociación quedó suspendida este lunes por Vox, que decidió congelar las conversaciones sobre la investidura de la presidenta en funciones, María Guardiola, provocando el malestar del PP.
Fuentes del PP extremeño confirman que, salvo un acuerdo de última hora, cada formación votará a su propio candidato: Manuel Naharro (PP) y Ángel Pelayo Gordillo (Vox). A pesar del bloqueo, el reparto de puestos en la Mesa seguirá proporcionalmente a los resultados de las elecciones del 21 de diciembre: el PP obtendrá tres de los seis cargos, incluida la presidencia, mientras que Vox ocupará el puesto de secretario tercero.
La sesión comenzó con la constitución de la Mesa de Edad, presidida por la diputada de mayor edad, María Jesús Salvatierra (Vox), y los secretarios más jóvenes, Zulema Romero (PP) y Aitor Vaquerizo (PSOE). A continuación, los 65 diputados juraron o prometieron cumplir la Constitución y el Estatuto de Autonomía de Extremadura, acompañando la ceremonia con fórmulas que iban desde lealtad al Rey hasta compromisos con la justicia social y la sostenibilidad.
El proceso de votación de la Mesa será nominal y secreto. Si ningún candidato logra mayoría absoluta en la primera ronda, se realizará una segunda votación y, en caso de empate persistente, se dará la presidencia al candidato de la lista más votada en las elecciones, en este caso, el PP.
Una vez elegida la Mesa, el presidente de la Asamblea dispondrá de 15 días para proponer candidato a la presidencia de la Junta, cuya investidura se deberá celebrar en el mismo plazo. Este proceso se dará justo después de las elecciones de Aragón, previstas para el 8 de febrero, donde PP y Vox volverán a medirse electoralmente.

















