La Policía Nacional desplegó un operativo en la calle Ingenieros que duró más de cinco horas y requirió autorización judicial ante la negativa del paciente.
CEUTA – Un hombre de unos 50 años protagonizó este lunes una tensa jornada en la calle Ingenieros de Ceuta al atrincherarse en su vivienda para evitar ser ingresado en el hospital. El afectado, diagnosticado con tuberculosis activa desde el pasado mes de octubre, se negaba a recibir el tratamiento médico prescrito, lo que obligó a la Policía Nacional a intervenir para ejecutar una orden judicial de ingreso involuntario.
El operativo, en el que los agentes se protegieron con mascarillas y guantes por motivos de seguridad sanitaria, comenzó alrededor de las 10:00 horas y no concluyó hasta bien entrada la tarde.
Cinco horas de negociación frustrada
El objetivo inicial de las fuerzas de seguridad era lograr que el hombre colaborara de manera voluntaria. Sin embargo, el paciente se negó en todo momento a abrir la puerta de su domicilio.
Durante cinco horas, los agentes permanecieron frente a la vivienda intentando dialogar con él. Ante la rotunda negativa y la actitud hostil del implicado —quien profirió gritos e insultos contra los efectivos—, los responsables del operativo solicitaron una orden de entrada al domicilio a la autoridad judicial para poder desbloquear la situación.
Alarma por la salud pública
La situación médica del individuo ha generado una profunda preocupación entre las autoridades locales. Según fuentes consultadas, a pesar de padecer una enfermedad infecciosa y altamente contagiosa en fase activa, el hombre había estado haciendo vida normal en la vía pública durante meses sin ningún tipo de tratamiento.
Riesgo sanitario: La tuberculosis es una enfermedad de transmisión aérea que requiere un estricto control médico. Al no seguir las pautas sanitarias, el paciente representaba un riesgo potencial de contagio para la comunidad.
Debido a la gravedad del escenario, no se descarta que la Justicia analice el caso posteriormente para determinar si el afectado ha incurrido en un delito contra la salud pública.
La llave de la familia evitó el uso de la fuerza
El desenlace del encierro se logró sin necesidad de derribar la puerta ni recurrir a la fuerza física, gracias a la intervención de los familiares del enfermo. Además de aportar información clave sobre su estado de salud, los familiares facilitaron una copia de las llaves de la vivienda a la Policía una vez que se obtuvo la autorización del juzgado.
Finalmente, los agentes pudieron acceder al inmueble, controlar la situación y proceder al traslado del hombre al centro hospitalario, donde ya se encuentra bajo custodia y recibiendo la atención médica obligatoria.















