El serbio, mermado por una impactante ampolla en el pie, avanza en el Open de Australia después de que el italiano abandonara por una lesión en el muslo cuando ganaba por dos sets a cero.
La suerte del campeón, o simplemente la resistencia infinita de una leyenda. Novak Djokovic ya está en las semifinales del Open de Australia 2026, pero el camino ha sido uno de los más dramáticos que se le recuerdan en la Rod Laver Arena. El serbio ha avanzado después de que Lorenzo Musetti, que estaba cuajando el partido de su vida, se viera obligado a retirarse al inicio del tercer set debido a un problema en su pierna derecha (específicamente en el muslo).
Lo insólito del encuentro es que ambos jugadores estaban físicamente al límite. Musetti dominaba con claridad en el marcador (6-4 y 6-3), aprovechando un desplazamiento muy mermado de Djokovic. El 24 veces ganador de Grand Slam tuvo que pedir tiempo médico para tratar una ampolla masiva en su pie derecho, una imagen que ha dado la vuelta al mundo por mostrar el dedo gordo del serbio prácticamente en «carne viva».
Un camino de «regalos» e incógnitas físicas
No es la primera vez que Djokovic se beneficia de un infortunio ajeno en este torneo. Ya en octavos de final, el serbio no tuvo que saltar a la pista tras la retirada previa del joven Jakub Mensik. Hoy, tras ser superado tenísticamente por Musetti durante dos mangas, la retirada del italiano le otorga un billete a semis que plantea muchas dudas sobre su estado físico real:
• El pie derecho: La ampolla ha ido empeorando con el calor extremo de Melbourne y la falta de ritmo.
• Hombro derecho: Durante el partido también se le vio una tira terapéutica y realizó constantes estiramientos, señal de que no solo el pie le preocupa.
¿Quién será su rival en semifinales?
Djokovic, diez veces campeón en Melbourne, buscará el pase a la final este viernes (horario por confirmar). Su rival saldrá del esperado duelo entre el actual campeón, Jannik Sinner, y el estadounidense Ben Shelton.
Si finalmente es Sinner, se reeditaría la semifinal del año pasado, un duelo de máxima tensión donde el italiano parte, a día de hoy, como el gran favorito dado el estado de forma mostrado por ambos.




















