El Ministerio para la Transición Ecológica ha reconocido que la capacidad operativa del Estado para combatir la campaña de incendios desde el aire se encuentra severamente mermada. El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, ha admitido que la Administración Central dispone actualmente de tan solo siete aviones anfibios de gran capacidad (conocidos como ‘FOCA’), a pesar de que el pasado 13 de mayo se prometió a las comunidades autónomas un despliegue de 14 aeronaves de este tipo.
La situación podría agravarse en los próximos días clave de la ola de calor: a uno de los siete aviones operativos apenas le restan 10 horas de vuelo antes de tener que ser retirado de forma obligatoria para someterse a revisiones de mantenimiento en taller. Si no concluyen a tiempo las reparaciones de otros aparatos, España afrontará el pico del verano con solo seis hidroaviones de primera línea.
La explicación oficial: accidentes y «estrés» en el operativo
La drástica reducción de la flota de élite —capaz de descargar entre 5.500 y 6.000 litros de agua captada directamente de embalses o del mar— responde, según el Ministerio, a imprevistos técnicos. De la previsión teórica de 10 aviones que manejaba el departamento de la vicepresidenta Sara Aagesen, tres de ellos se encuentran fuera de servicio tras haber sufrido diversos accidentes.
Ante este escenario, Morán ha comparecido para lanzar un mensaje de contención a los gobiernos autonómicos, pidiéndoles que «dosifiquen» sus peticiones de auxilio aéreo:
«Lo que está ocurriendo este año es que se está sometiendo a un enorme estrés a todo el operativo ya desde el inicio de la temporada, lo que implica que hay que dosificar mucho la capacidad de respuesta de aquí al final del verano. Básicamente, por una razón perfectamente entendible: la seguridad del conjunto del operativo», matizó el secretario de Estado.
El doble de incendios y brigadas congeladas
Los datos ofrecidos por el Ejecutivo constatan que la campaña actual está siendo excepcionalmente agresiva en comparación con el año anterior. El número de hectáreas calcinadas en el inicio de la temporada de alto riesgo supera con creces las estadísticas de 2025. El operativo estatal ya acumula 2.086 horas de vuelo, frente a las 764 registradas por estas mismas fechas el año pasado.
Asimismo, las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) estatales han tenido que intervenir en 95 ocasiones en lo que va de periodo estival, duplicando las 43 operaciones del ejercicio previo. Este repunte de actividad contrasta con la congelación de estos recursos humanos: el número de bases BRIF sigue fijado en 10 en todo el territorio nacional, una cifra que no se ha incrementado desde el año 2007.
Ofensiva política de las comunidades autónomas
La escasez de recursos ha provocado una inmediata reacción política. Las 11 comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular han criticado de forma conjunta el incumplimiento de las previsiones oficiales.
La dirección de la oposición ha registrado en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley exigiendo la movilización urgente de recursos extraordinarios y una mayor coordinación. Los populares denuncian que el Ejecutivo central «vuelve a llegar tarde», reprochándole que aún no ha aprobado el nuevo Plan Estatal de Protección Civil para Emergencias por Incendios Forestales ni ha actualizado formalmente el catálogo de medios disponibles para hacer frente a una situación crítica que mantiene cientos de focos activos en toda la Península.

















