El Gobierno de Pedro Sánchez ha alcanzado un acuerdo con Podemos para avanzar en la regularización, sumándose a los pactos previamente cerrados con ERC y el PNV. Sin embargo, la formación Junts continúa fuera de la mesa de negociación, lo que impide al Ejecutivo recuperar la mayoría absoluta que había diseñado en su plan de enero.
El plan de Sánchez, concebido a principios de año, buscaba consolidar apoyos parlamentarios para garantizar la estabilidad del Ejecutivo y facilitar la aprobación de medidas clave. No obstante, los recientes problemas en Rodalies han complicado las negociaciones, introduciendo incertidumbre sobre la capacidad de avanzar con rapidez en los acuerdos pendientes.
Fuentes gubernamentales señalan que, pese a las dificultades, los pactos con Podemos, ERC y PNV permiten mantener el respaldo suficiente para impulsar varias iniciativas legislativas, aunque la ausencia de Junts limita el margen de maniobra del Gobierno en cuestiones estratégicas.
La regularización con Podemos se produce en un contexto marcado por la presión social y la necesidad de abordar con urgencia los problemas en infraestructuras ferroviarias, un factor que ha ralentizado y complicado la estrategia inicial de Sánchez para recuperar la mayoría parlamentaria.



















