El selectivo español se desmarca de la cautela imperante en el resto de plazas europeas y avanza un 1% en una sesión sin la referencia de Wall Street, festivo por el Día de los Presidentes
El parqué madrileño ha logrado desmarcarse este lunes de la atonía generalizada en los mercados internacionales para consolidar su tendencia alcista. El Ibex 35 ha cerrado con un avance del 0,99%, situándose en las 17.848 unidades, impulsado por el excelente comportamiento de ACS y el sólido repunte del sector bancario. Todo ello en una jornada de escaso volumen de negociación debido al cierre por festivo de las bolsas de Estados Unidos y China, lo que ha dejado el protagonismo absoluto a los movimientos corporativos y las recomendaciones de los analistas en el Viejo Continente.
ACS lidera las alzas tras el respaldo de Jefferies
La constructora presidida por Florentino Pérez ha sido la gran protagonista de la sesión. Las acciones de ACS se han anotado una subida del 4,68%, superando la cota psicológica de los 100 euros. El valor ha contado con el respaldo de un informe de Jefferies, que ha elevado su recomendación a «comprar» y ha situado su precio objetivo en los 116 euros, frente a los 53,1 euros anteriores.
Este optimismo de los analistas se produce pocos días después de conocerse que su filial Turner construirá un campus de centros de datos para Meta en Indiana (EE.UU.), un proyecto valorado en 10.000 millones de dólares. Junto a ACS, la banca ha vuelto a ejercer de motor del selectivo: Santander ha sumado un 2,53%, seguido de BBVA (+2,07%) y Sabadell (+1,63%). En el lado opuesto, Amadeus ha encabezado las pérdidas con una caída del 4,20%, lastrada por el sector del lujo europeo.
Vigilancia extrema sobre los soportes técnicos
A pesar del optimismo de la jornada, los analistas técnicos advierten de una elevada sobrecompra. Joan Cabrero, analista de Ecotrader, señala que el nivel clave a vigilar son los 17.650 puntos, mínimos de hace dos semanas. La pérdida de este soporte confirmaría un patrón de giro bajista en forma de «doble máximo», lo que podría precipitar al índice hacia los 17.000 puntos de forma rápida.
No obstante, Cabrero matiza que una eventual corrección hacia los mínimos de noviembre podría interpretarse como una «oportunidad de compra» con visión de medio plazo. En el caso de la banca española, las perspectivas de firmas como Scope siguen siendo favorables para 2026, augurando que las entidades nacionales seguirán superando en rentabilidad a sus homólogos de la Unión Europea gracias a una eficiencia operativa superior y costes crediticios moderados.
Agenda macroeconómica y geopolítica
El panorama internacional se presenta complejo para el resto de la semana. Los inversores aguardan la publicación de las actas de la Reserva Federal y los datos de inflación en Alemania y el Reino Unido. En el ámbito empresarial, la temporada de resultados continuará en España con las cuentas de Enagás, Repsol y Puig.
Mientras tanto, la geopolítica sigue condicionando el sentimiento del mercado. La cautela en Asia, ante las maniobras militares de Irán, y las tensiones en la cadena de suministro tecnológica —con una escalada de precios en las memorias RAM que algunos expertos califican de «hiperinflación»— mantienen el apetito por el riesgo bajo control. En el mercado de materias primas, el gas natural europeo ha caído a mínimos de cinco semanas gracias a unas previsiones meteorológicas más suaves, aliviando la presión sobre los inventarios.


















