La número dos de los socialistas catalanes, Lluïsa Moret, ha lanzado este lunes un mensaje de tranquilidad a Esquerra Republicana (ERC) ante el clima de incertidumbre que rodea la aprobación de las cuentas públicas.
Tras el reciente órdago presupuestario y las dudas sobre la financiación singular, Moret ha querido disipar cualquier sospecha de incumplimiento recordando que el PSC es una formación «que cumple» con sus compromisos políticos. La también presidenta de la Diputación de Barcelona se ha mostrado convencida de que, a pesar de las dificultades técnicas y políticas, la Generalitat podrá materializar en el futuro la cesión del IRPF pactada entre ambas formaciones.
En un gesto de distensión hacia el líder republicano, Moret ha asegurado que el Govern «no se queda con la mano extendida de Oriol Junqueras», reafirmando la voluntad de diálogo y la solidez del bloque de investidura. Bajo esta premisa, la dirigente socialista ha defendido que el Ejecutivo de Salvador Illa apruebe este mismo viernes el proyecto de Presupuestos en el Consell Executiu, a pesar de que, por ahora, el Govern solo cuenta con los votos asegurados de los Comuns y sigue en una situación de minoría parlamentaria. Moret sostiene que este paso es necesario para avanzar en la estabilidad de la legislatura.
Asimismo, Moret ha recordado que el Comité Federal del PSOE ya dio su aval al acuerdo de investidura, lo que garantiza que el socialismo español caminará en la misma dirección que el catalán para cumplir con la hoja de ruta acordada. «Toda negociación tiene riesgos, pero siempre hay margen para los acuerdos», ha apostillado la dirigente, reconociendo implícitamente la complejidad de la vía de la financiación propia, pero manteniendo una actitud optimista sobre el desenlace de las conversaciones. Con este movimiento, el PSC busca enfriar el malestar en las filas republicanas y asegurar que el Govern no encalle en su primera gran prueba de fuego legislativa.














