Madrid — La Guardia Civil ha dado un paso de gigante en sus capacidades tecnológicas de investigación al adjudicar un contrato por valor de 2,5 millones de euros (impuestos incluidos) destinado a la compra de un sistema de registro informático remoto. Esta herramienta permitirá a los agentes acceder de manera telemática a teléfonos móviles, tanto con sistema operativo Android como iOS (iPhone), sin necesidad de intervenir o incautar físicamente los terminales.
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Registro a distancia y de forma «transparente»
Según la información oficial reflejada en la contratación pública, el sistema adquirido está diseñado para irrumpir en el dispositivo de la persona investigada de manera completamente «transparente» y oculta. La tecnología permite alojar un software específico en los terminales bajo sospecha para examinar toda la información almacenada, incluidos mensajes, archivos y registros de comunicaciones.
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A diferencia del análisis forense convencional —que obliga a los investigadores a confiscar físicamente el teléfono y volcar su contenido en dependencias policiales—, esta nueva herramienta está optimizada para operar a distancia. Además, de acuerdo con los pliegos técnicos, el sistema cuenta con la capacidad de mantenerse operativo incluso si el teléfono móvil afectado se reinicia o se actualiza.
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Adjudicación y límites legales
El contrato fue adjudicado a la empresa Fortier Europe, S.L.U. (con sede en Boadilla del Monte, Madrid) tras tramitarse mediante un procedimiento que recibió una única oferta y que justificó la adjudicación directa por los derechos exclusivos de comercialización de la tecnología.
A pesar de la alta sofisticación de esta herramienta de rastreo y ciberinvestigación, las fuentes jurídicas y policiales recuerdan que su uso está estrictamente condicionado por la ley. Su despliegue y la obtención de datos a través de este sistema requerirán en todo caso de la correspondiente autorización judicial previa, limitándose exclusivamente a investigaciones complejas vinculadas a delitos graves —como terrorismo, delincuencia organizada o delitos informáticos de gran impacto—.














