Los progenitores del bebé fallecido de forma violenta en una vivienda compartida de la zona de Alférez Provisional deberán someterse a un examen psiquiátrico en los próximos días. Según informa El Faro de Ceuta, ambos serán trasladados desde la Península hasta los juzgados ceutíes para ser evaluados por el médico forense.
Esta prueba forma parte de la instrucción judicial abierta tras confirmarse que la muerte del recién nacido se produjo de manera violenta y en un contexto de extrema agresividad dentro del domicilio familiar. El objetivo del examen es determinar el estado mental de los padres la noche en la que ocurrieron los hechos.
La causa, que se sigue en el Juzgado de Instrucción número 2 de Ceuta, investiga a J.A.V.V. y G.M.H., de 38 y 36 años respectivamente, por un presunto delito de asesinato con la agravante de que la víctima era menor de 16 años. Ambos permanecen en prisión preventiva desde el pasado mes de octubre en un centro penitenciario de la Península, sin que hasta el momento se haya modificado su situación personal.
De acuerdo con la información publicada por El Faro de Ceuta, la jueza instructora ya tomó declaración el pasado 10 de diciembre a varios testigos, entre ellos una amiga de la madre —que recibió mensajes y una imagen del bebé por WhatsApp—, agentes de la Policía Nacional y la abuela del recién nacido.
Los hechos se remontan a la tarde-noche del 5 de octubre, una jornada marcada por continuas discusiones y episodios violentos entre la pareja, algunos de los cuales motivaron la intervención policial horas antes del desenlace. Fue en una segunda actuación cuando los agentes localizaron al bebé sin vida en una de las habitaciones del domicilio.
El informe preliminar de la autopsia reveló la existencia de múltiples lesiones causadas por un adulto, siendo un fuerte traumatismo craneal el factor determinante de la muerte. Los propios investigados reconocieron haber mantenido un forcejeo violento mientras el bebé se encontraba entre ambos.
Uno de los elementos que más peso tuvo para decretar la prisión preventiva fue el presunto intento de ocultar lo sucedido, ya que, según la investigación, los padres habrían cambiado la ropa del bebé una vez fallecido y utilizado lejía en distintas estancias de la vivienda.
En el mismo domicilio se encontraba también otro menor, de cinco años, hijo de la mujer, que presenció parte de las discusiones. El tío del bebé, que también fue detenido inicialmente, quedó posteriormente en libertad con cargos y fue víctima de una agresión en la vía pública, hecho que derivó en un procedimiento judicial independiente.
La investigación continúa abierta a la espera de los resultados del examen psiquiátrico y de nuevas diligencias judiciales, según detalla El Faro de Ceuta.


















