ATLANTA – El fútbol siempre ofrece revanchas, y la de Jude Bellingham se está cobrando con la precisión de un cirujano sobre el césped de la Copa del Mundo 2026. Menos de un año después de sufrir una feroz campaña de desprestigio por parte de un sector de la prensa de su país, el ’10’ de Birmingham se ha erigido en la gran estrella y faro indiscutible de la selección de Inglaterra, que busca romper una sequía histórica y meterse en su primera final mundialista desde 1966.
El contraste es absoluto. El pasado mes de noviembre, tras una victoria inglesa ante Albania, el diario Daily Mail abría su portada a toda página con un incendiario titular firmado por su redactor jefe de fútbol, Craig Hope: ‘Leave Jude at home’ («Deja a Jude en casa»). La cabecera instaba al seleccionador Thomas Tuchel a prescindir del jugador del Real Madrid para la cita mundialista, calificándolo de futbolista «malhumorado», «solista» y capaz de «dividir la armonía del grupo».
Un torneo de récord a la altura de Pelé y Lineker
La respuesta del centrocampista no ha necesitado de declaraciones explosivas, sino de exhibiciones sobre el terreno de juego. Con dobletes decisivos ante México y Noruega, Bellingham acumula seis goles en el campeonato, situándose a la altura de registros históricos:
- Se ha convertido en el futbolista más joven en marcar en dos eliminatorias consecutivas de un Mundial desde que lo hiciera Pelé en 1958.
- Es el primer jugador inglés que alcanza la cifra de seis goles en un gran torneo de selecciones desde que Gary Lineker lo lograra en México 1986.
La trascendencia de sus cifras va más allá del dato estadístico: cinco de sus seis dianas han servido de forma directa para empatar un encuentro o poner a los Three Lions por delante en el marcador, demostrando una madurez y un liderazgo en momentos de máxima presión que contrastan con los ataques recibidos.
Relación fría con Tuchel y el rol de «villano»
El camino del mediocentro en el equipo nacional no ha sido sencillo. Su relación con el técnico alemán Thomas Tuchel ha atravesado constantes altibajos desde la llegada del entrenador hace 18 meses, incluyendo críticas públicas hacia las actitudes del jugador en el campo, una exclusión de la lista en octubre y un tenso cruce dialéctico tras el último choque ante Noruega.
El propio Bellingham ya vaticinaba este escenario de acoso mediático en su reciente documental Out Of The Floodlights: «Siempre necesitan a alguien que haga de villano… Parece que ese alguien voy a ser yo». Sin embargo, figuras históricas del fútbol británico como Ian Wright salieron en su defensa de forma tajante, acusando a ciertos sectores de «odiar no poder truncar su carrera» y de dispensarle un trato diferente por motivos extradeportivos.
Con el pase a la final en juego, la narrativa ha dado un vuelco radical. Aquellos analistas que exigían su exclusión confían ahora en que el jugador del año en Inglaterra firme su séptimo gol del torneo. Consagrado como el inglés con más internacionalidades antes de cumplir los 21 años, Jude Bellingham ha obligado a claudicar a los escépticos y ha servido, a base de fútbol, su venganza particular.














