Alberto Trentini, cooperante de 46 años, y Mario Burlò, empresario de 52, llegaron este martes a Roma tras ser excarcelados en Venezuela después de más de 14 meses detenidos arbitrariamente en la prisión de El Rodeo I, una cárcel conocida por albergar a presos políticos bajo el régimen chavista.
En contraste con otros extranjeros liberados recientemente que optaron por no detallar su cautiverio, los dos italianos no tuvieron restricción para hablar sobre la experiencia, que describieron como extrema e inhumana. “Fue peor que Alcatraz”, resumió Burlò, y añadió: “Hemos pasado 14 meses durmiendo en el suelo con cucarachas”.
Según relatan, nunca se les presentó una acusación formal ni se les permitió acceso real a abogados. Fueron recluidos en celdas oscuras y hacinadas, donde únicamente tenían derecho a una hora de patio al día y solo podían caminar unos pocos pasos.
Aunque ambos negaron haber sufrido torturas físicas, describieron el trato como psicológico y profundamente debilitante. Burlò destacó que no pudo hablar con sus hijos durante casi un año, lo que calificó como uno de los aspectos más dolorosos del encierro.
La liberación se produjo en un contexto de presión diplomática internacional y se interpretó como parte de un proceso más amplio que ha permitido la excarcelación de presos políticos y extranjeros en Venezuela, aunque aún permanecen decenas de ciudadanos italianos en detención.
Al aterrizar en el aeropuerto militar de Ciampino, Trentini y Burlò fueron recibidos entre lágrimas por sus familiares y autoridades italianas, tras cerrar un capítulo marcado por incertidumbre y sufrimiento, pero con la esperanza de recuperar la normalidad junto a sus seres queridos.




















