CEUTA – Los deportistas que utilizan habitualmente el parque de calistenia de la playa de la Ribera han alzado la voz para exigir mejoras inmediatas en las instalaciones. La comunidad de usuarios denuncia que el área de entrenamiento carece por completo de zonas de sombra y de fuentes de agua potable, una combinación que consideran «incompatible» y peligrosa ante las elevadas temperaturas que registra la ciudad autónoma en la época estival.
Ante la falta de respuesta institucional, los afectados han confirmado que están estudiando iniciar una recogida de firmas y convocar movilizaciones para presionar a la Ciudad a intervenir en la zona. El objetivo es forzar una remodelación que garantice unas condiciones mínimas de confort y seguridad vial y de salud para los deportistas.
Un peligro diario de golpes de calor
Los usuarios habituales de la instalación advierten del riesgo real de sufrir golpes de calor, especialmente para aquellos que acuden a ejercitarse en las franjas horarias de mayor radiación solar. Se trata de un espacio con una alta afluencia: las estimaciones de los propios deportistas apuntan a que cada hora entrenan en el lugar entre cinco y diez personas de todas las edades, desde jóvenes y adultos hasta personas mayores, además de equipos locales de fútbol que acuden a completar sus sesiones de preparación física.
A pesar de este volumen de usuarios, el recinto no cuenta con ningún punto de hidratación. «Tienen las duchas de la playa, pero de ahí no se puede beber agua. Qué mínimo que tener algunas fuentes y zonas de sombra», lamentan las fuentes consultadas. Para solucionar este déficit, exigen que se instalen velas textiles o cubiertas sobre los aparatos, además de plantarse árboles de gran porte que generen sombra natural a medio plazo.
Césped seco y falta de mantenimiento diario
Las quejas no se limitan únicamente a la exposición solar y la falta de agua. Los deportistas también han puesto el foco sobre el progresivo deterioro y abandono del entorno que rodea a las estructuras de barras.
Según denuncian, el área verde ha desaparecido por completo debido a la falta de riego. «El césped es paja seca», critican los usuarios, quienes explican que, si bien la Ciudad procedió a pintar el recinto a principios de verano, el mantenimiento diario posterior brilla por su ausencia, desluciendo una instalación muy valorada por los amantes del deporte al aire libre en Ceuta.
















