La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha comparecido este viernes ante el magistrado de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, en calidad de investigada. Se trata de la segunda jornada consecutiva en la que la jefa del instituto armado acude al tribunal, después de que el juez decidiera aplazar su interrogatorio debido a la extensa declaración de su «número dos» el día anterior.
La comparecencia se ha producido a las 9:46 horas bajo una gran expectación mediática. A diferencia de su llegada previa, González ha evitado realizar gestos hacia la prensa y ha accedido de forma apresurada por la escalera de autoridades tras bajarse de su coche oficial.
Las claves de la imputación: ¿Qué se investiga?
Tanto la Fiscalía como el juez instructor atribuyen a Mercedes González y al Director Adjunto Operativo (DAO) del cuerpo, el teniente general Manuel Llamas, presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia.
La investigación trata de esclarecer si la cúpula de la Guardia Civil, en connivencia con la exmilitante socialista Leire Díez, trató de injerir en el trabajo de la Unidad Central Operativa (UCO) para desestabilizar o frenar investigaciones judiciales incómodas que afectaban directamente al Gobierno de Pedro Sánchez o a su entorno.
- Los encuentros bajo sospecha: Según informes de la UCO, existen indicios de una estrecha relación telefónica entre González y Leire Díez, además de tres encuentros presenciales acreditados (fechados entre septiembre de 2024 y abril de 2025).
- La versión de la directora: En su comparecencia ante la comisión del Senado el pasado 16 de junio, González admitió las reuniones, pero alegó que se limitaron a «tomar un café» y a conversar sobre «asuntos banales».
- La ofensiva disciplinaria: El núcleo de la acusación se centra en la apertura de tres expedientes de información reservada a la UCO por supuestas filtraciones. Las pesquisas apuntan a que estos expedientes —que siempre orbitaban en torno a la figura del presidente o sus familiares— se utilizaron para solicitar listados de los agentes implicados en los casos y amedrentar a la unidad.
El «número dos» niega presiones sobre la UCO
La comparecencia de la directora general se produce tras la declaración del DAO, Manuel Llamas, que se prolongó durante dos horas y media.
Durante su interrogatorio ante el juez Pedraz, Llamas negó tajantemente haber presionado a los mandos de la UCO para torpedear pesquisas políticas. También desmintió haber ordenado a los agentes «ponerse de perfil» en el procedimiento que investiga a David Sánchez, hermano del presidente, contradiciendo la declaración prestada el pasado 27 de mayo por el exjefe de la UCO, Rafael Yuste.
Doble presión: Declaración judicial y citación en el Senado
La comparecencia judicial de la directora general coincide con una jornada de máxima tensión política para la cúpula del cuerpo. Su «número dos» en la Guardia Civil ha sido citado a comparecer este mismo viernes en el Senado a petición del Partido Popular.
La comisión de la Cámara Alta busca recabar explicaciones políticas sobre la apertura de las citadas investigaciones disciplinarias a los agentes que investigaban las ramificaciones de corrupción del entorno de Moncloa, un cerco judicial y político que mantiene a la cúpula policial en una situación extremadamente delicada.# Imputada por obstrucción y prevaricación: la directora de la Guardia Civil declara ante el juez por el ‘caso Leire’
La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha comparecido finalmente esta mañana ante el magistrado de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, en calidad de imputada por el conocido como ‘caso Leire’.
Su declaración, prevista inicialmente para la jornada de ayer, tuvo que ser aplazada a hoy viernes debido a que el interrogatorio de su «número dos», el Director Adjunto Operativo (DAO) del cuerpo, Manuel Llamas, se prolongó durante más de dos horas y media.
Al igual que en la víspera, González ha accedido al recinto judicial a las 9:46 horas a bordo de un coche oficial que la ha dejado directamente en la escalinata de la puerta de autoridades. En esta ocasión, la directora general ha evitado cualquier contacto visual o gesto hacia los numerosos periodistas y cámaras que aguardaban su llegada, subiendo a toda prisa las escaleras.
Las claves de la investigación: ¿De qué se les acusa?
Tanto a Mercedes González como al DAO, Manuel Llamas, el juez y la Fiscalía les atribuyen presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia.
La investigación penal se sustenta en los indicios aportados por la propia Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en uno de sus informes, donde se apunta a una estrategia coordinada para desacreditar a esta unidad de élite encargada de las investigaciones que afectan directamente al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Los puntos calientes del caso:
- Presiones internas: Se investiga si la cúpula de la Guardia Civil presionó de forma directa a los mandos de la UCO para interferir en causas judiciales abiertas.
- El «perfil bajo» con el hermano de Sánchez: El exjefe de la UCO, Rafael Yuste, declaró el pasado mayo que recibió órdenes de «ponerse de perfil» en la causa que investiga a David Sánchez (hermano del presidente). El DAO ha negado tajantemente esta acusación ante el juez.
- Expedientes de castigo: La Fiscalía sospecha de la apertura de hasta tres informaciones reservadas (expedientes de investigación interna) contra agentes de la UCO por supuestas filtraciones. La acusación destaca que todos los expedientes se abrieron en torno a investigaciones que salpicaban a la Presidencia del Gobierno y bajo orden directa del DAO o de la propia directora general.
El papel de Leire Díez y el frente político en el Senado
El origen de la imputación de la cúpula policial está estrechamente vinculado a la relación telefónica y personal de Mercedes González con la exmilitante socialista Leire Díez. Aunque González ya admitió en el Senado el pasado 16 de junio haber mantenido tres encuentros con ella, los encuadró en citas informales «para tomar café y hablar de asuntos banales», una versión que la investigación judicial pone en duda.
La tormenta judicial coincide este viernes con un duro examen político en las Cortes:
Comparecencia en el Senado: Mientras Mercedes González respondía ante el juez Pedraz, el PP ha hecho comparecer a su «número dos» en la Cámara Alta para que rinda cuentas sobre la apertura de expedientes disciplinarios a los investigadores de la UCO que indagan en el entorno del Gobierno, elevando al máximo la tensión política por este caso.

















