Las fuerzas armadas de Rusia lanzaron nuevos ataques contra infraestructuras energéticas y de transporte en Ucrania, además de golpear empresas dedicadas a la producción de drones de largo alcance utilizados por el Ejército ucraniano, informó este domingo el Ministerio de Defensa ruso.
Según el parte de guerra diario difundido en el canal oficial de Telegram del ministerio, la aviación táctica, drones de asalto, fuerzas de misiles y artillería rusas atacaron instalaciones energéticas, nodos de transporte y centros de ensamblaje de drones que, de acuerdo con Moscú, prestaban apoyo a las fuerzas ucranianas. Asimismo, el mando militar ruso aseguró haber golpeado “emplazamientos temporales de militares ucranianos en 149 posiciones”.
Los bombardeos de los últimos días han provocado amplios cortes de electricidad en Kiev y en otras regiones del país. Ante esta situación, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, presidió el sábado una reunión para coordinar la reparación de los daños y analizar medidas destinadas a reforzar la capacidad de resistencia de las ciudades frente a los ataques.
En la región de Odesa, las fuerzas rusas atacaron durante la madrugada instalaciones que afectaron a la capacidad de generación eléctrica de la ciudad portuaria, según informó el Ministerio de Emergencias ucraniano.
Con temperaturas invernales que descienden por debajo de los diez grados bajo cero, Rusia ha intensificado los ataques contra la infraestructura energética y de calefacción, aumentando la presión sobre la población civil en plena temporada de frío.
Mientras tanto, en la ciudad de Járkov, el impacto de un dron contra una vivienda provocó la muerte de una mujer y dejó a otra persona herida, según confirmó este domingo el alcalde de la ciudad, Ígor Terejov.




















