La patronal que agrupa a empresas vinculadas a la estación de esquí de Sierra Nevada ha lanzado una alarma por la “situación crítica” que atraviesa el complejo, instando a las autoridades a repensar la gestión si no se quiere comprometer seriamente su viabilidad económica y turística.
Según el comunicado emitido, la combinación de factores —como la irregularidad en las nevadas, la falta de inversión suficiente y la caída de visitantes— ha generado un escenario de alta preocupación entre las pymes y negocios locales. Para muchos, mantener la operatividad resulta cada vez más insostenible. *
La patronal advierte de que si no se adoptan medidas urgentes, pueden producirse cierres de negocios, pérdida de empleo y un grave impacto en la economía local. Lamentan que la estación, antaño motor económico de la zona, hoy corre el riesgo de transformarse en un problema en lugar de una oportunidad.
*Entre las propuestas que plantean se incluyen una revisión del modelo de gestión, mayor apoyo institucional, incentivos para modernizar instalaciones, así como estrategias para diversificar la oferta turística más allá de la nieve —aprovechando que la cercanía a núcleos urbanos y la naturaleza permiten turismo fuera de temporada invernal. *
*Por su parte, usuarios, trabajadores y comerciantes se muestran expectantes ante la reacción de las administraciones. Muchos recuerdan las épocas de auge de la estación, con alta ocupación hotelera, abundancia de visitantes y un claro impulso económico para Granada y municipios cercanos. Hoy temen que ese modelo quede atrás si no se actúa pronto. *
Qué está en juego si no se actúa
- Riesgo de cierre de negocios turísticos y hosteleros en la zona.
- Pérdida de empleo para cientos de personas vinculadas al turismo de montaña.
- Desplome del valor económico generado por el esquí y el turismo invernal.
- Deterioro del atractivo de Sierra Nevada como destino turístico.
- Necesidad urgente de modernización y diversificación del modelo económico.
La alerta lanzada por la patronal de Sierra Nevada no debe tomarse a la ligera. La estación, que durante décadas ha sido un pilar del turismo invernal en Andalucía, atraviesa una crisis estructural. Frente a ello, la clave está en actuar con decisión: repensar su gestión, innovar su oferta y apoyar a quienes dependen del esquí. Si no, Sierra Nevada podría perder su nieve… y junto a ella, su principal fuente de vida.


















