El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó este viernes que España no reconocerá “una intervención que viola el derecho internacional” tras el reciente ataque de Estados Unidos en Venezuela. En un llamado a la calma, Sánchez instó a la “desescalada” de la tensión y se ofreció a mediar entre las partes para evitar un conflicto mayor.
Por su parte, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, destacó la “férrea dictadura” de Nicolás Maduro y la necesidad de proteger los derechos de los ciudadanos venezolanos frente a la represión del régimen.
Con esta posición, España busca combinar el respeto al derecho internacional con la promoción de una solución pacífica en un contexto de creciente tensión en América Latina.


















