La Fiscalía solicita además cinco años de libertad vigilada y una indemnización por daños morales tras los hechos ocurridos en un restaurante de la Plaza de África.
Un presunto delito contra la libertad sexual ha llevado al encargado de un conocido establecimiento de restauración en Ceuta ante los tribunales. Según adelanta El Faro de Ceuta, el Ministerio Fiscal solicita una pena de dos años de prisión para el acusado, tras un incidente ocurrido el pasado 6 de julio, fecha que coincide irónicamente con el «Día Internacional del Beso Robado».
La audiencia preliminar, que tuvo que ser reprogramada recientemente por defectos en la citación del acusado, analiza unos hechos que tuvieron lugar en el almacén del restaurante.
Los hechos: un «beso sorpresivo» en el ámbito laboral
Según el escrito de acusación, el suceso se produjo alrededor de las 13:00 horas, mientras la víctima, una camarera del local, realizaba el inventario de botellas. El acusado se habría aproximado a ella mientras estaba agachada y, tras insistirle con la frase “Mírame, mírame”, le propinó presuntamente un beso en la cara, cerca de los labios, sin su consentimiento.
La trabajadora manifestó haberse sentido «violentada y humillada» por una acción que la Fiscalía califica como un ataque directo a su libertad sexual, subrayando que se trató de un acto no deseado.
Severas medidas de alejamiento y reeducación
Además de la pena de cárcel, el Ministerio Público ha solicitado un paquete de medidas restrictivas y de control para el procesado:
- Libertad vigilada: Un periodo de cinco años que incluye la prohibición de residir o acudir a lugares frecuentados por la víctima.
- Orden de alejamiento: Prohibición de aproximarse a menos de 100 metros de la denunciante o comunicarse con ella por cualquier vía.
- Inhabilitación profesional: Prohibición de realizar actividades que conlleven contacto con menores por un tiempo superior en cinco años a la condena principal.
- Programas de formación: La obligatoriedad de participar en cursos de educación sexual.
En cuanto a la responsabilidad civil, se reclama una indemnización de 600 euros en concepto de daños morales para la perjudicada. El proceso judicial continúa su curso a la espera de que se fije la fecha definitiva para la vista oral.



















