El presidente de Rusia, Vladímir Putin, sostuvo este jueves una conversación telefónica con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en la que propuso que Moscú asuma un papel de mediador para garantizar la estabilidad y la seguridad en Irán y Oriente Medio, informó el Kremlin a través de Telegram.
Según la Presidencia rusa, durante la llamada se discutieron “los enfoques básicos para activar los pasos político-diplomáticos con el fin de garantizar la estabilidad y seguridad en la región”. Además, se destacó la disposición de Rusia a continuar los esfuerzos mediadores e impulsar un diálogo constructivo con todos los países interesados. El Kremlin añadió que ambas partes acordaron mantener contactos a diversos niveles.
El anuncio llega en un momento de alta tensión en Irán, donde desde el pasado 28 de diciembre se han registrado masivas protestas antigubernamentales que, según organizaciones como IHRNGO, han dejado 3.428 muertos y miles de heridos. La situación se ha agravado después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con la intervención militar si el régimen de los ayatolás continuaba reprimiendo las manifestaciones. La ONU ha rechazado cualquier uso de la fuerza.
En este contexto, durante una sesión reciente del Consejo de Seguridad de la ONU, Rusia y China defendieron la soberanía e integridad territorial de Irán, calificando la discusión impulsada por Estados Unidos como un intento de justificar la intervención en los asuntos internos de un Estado soberano. Por su parte, países como Francia subrayaron que solo el pueblo iraní “debe decidir su destino”, aunque insistieron en la responsabilidad colectiva de denunciar la violencia y la represión durante las protestas.
La iniciativa de Putin refleja la intención de Moscú de posicionarse como actor clave en la mediación regional, mientras las tensiones en Oriente Medio y la situación en Irán continúan siendo un foco de preocupación internacional.



















