La política exterior y el deporte han colisionado este jueves, 8 de enero de 2026, tras la sorprendente petición de Sumar. La formación que lidera Yolanda Díaz en el Gobierno de coalición ha exigido formalmente que la Selección Española de fútbol abandone el próximo Mundial 2026, cuya celebración arranca en pocos meses en Estados Unidos, México y Canadá.
La iniciativa, impulsada inicialmente desde Sumar Galicia, ha elevado la tensión en el seno del Ejecutivo al calificar la cita mundialista como una operación de «lavado de cara» para el gobierno de Donald Trump.
Los motivos de la exigencia: Venezuela y Groenlandia
El secretario general de Sumar Galicia, Paulo Carlos López, ha firmado un comunicado en el que desgrana las razones por las que España debería, a su juicio, renunciar a su plaza en el torneo más importante del mundo:
• Intervención en Venezuela: La formación critica duramente la reciente actuación militar y política de Estados Unidos en el país caribeño. Aunque López aclara que Sumar «no reconoce la victoria de Maduro en 2024», también rechaza frontalmente lo que denomina una «política de extracción colonial de recursos» mediante la fuerza militar.
• Amenazas a Dinamarca: El comunicado menciona explícitamente las renovadas presiones de Donald Trump sobre Groenlandia. Sumar considera estas pretensiones territoriales como una «deriva imperialista» impropia del derecho internacional actual.
• Lógicas coloniales: Para la formación, participar en un Mundial con sede principal en EE. UU. supone normalizar una política exterior «nunca vista desde la Segunda Guerra Mundial».
El dilema deportivo de «La Roja»
La petición llega en un momento crítico para la planificación deportiva de la Selección. Cabe recordar que el sorteo ya ha encuadrado a España en el Grupo G, donde debe medirse a Arabia Saudí, Uruguay y Cabo Verde.
La paradoja del calendario es que no todos los partidos de la fase de grupos se disputan en suelo estadounidense; de hecho, el debut o uno de los encuentros clave está previsto en la ciudad de Guadalajara (México). Sin embargo, para Sumar, la presencia de EE. UU. como organizador principal y sede de la gran final invalida cualquier participación ética por parte de España.
Reacción en el Gobierno
Por el momento, el sector socialista del Gobierno de Pedro Sánchez no ha emitido una respuesta oficial, aunque fuentes del entorno de Presidencia sugieren que la retirada de la Selección no está «en ningún escenario posible». El debate, no obstante, ya ha saltado a la arena pública, reabriendo la brecha sobre hasta qué punto los eventos deportivos deben ser utilizados como herramientas de boicot político.


















