La sexta entrega de la saga de Santiago Segura firma el mejor estreno español en 15 años y premia a los espectadores que aguardan hasta el final de los créditos.
El fenómeno Torrente ha regresado a las salas de cine españolas con una fuerza que no se recordaba en la última década. Tras apenas tres días en cartelera, ‘Torrente presidente’ se ha consolidado como el cuarto mejor estreno de una película española en la historia, firmando el mejor arranque de una producción nacional en los últimos 15 años.
Con casi siete millones de euros recaudados solo en su primer día, la cinta de Santiago Segura entra directamente en el olimpo del cine español, compitiendo en cifras con hitos como ‘Lo imposible’, ‘Ocho apellidos catalanes’ y la propia ‘Torrente 2: Misión en Marbella’. El impacto social ha sido tal que se han registrado escenas de seguidores acudiendo a las salas disfrazados del icónico personaje, un nivel de fanatismo habitualmente reservado a grandes franquicias internacionales de superhéroes.
Éxito masivo en la era del ‘streaming’
A pesar del contexto actual, condicionado por la fuerza de las plataformas de contenido bajo demanda, la película ha logrado convocar a más de 900.000 espectadores en su primer fin de semana. Las previsiones de Comscore apuntan a que la cinta podría alcanzar los 15 millones de euros de recaudación total, una cifra excelente aunque todavía lejos de los más de 20 millones que logró la segunda entrega en una época de hábitos de consumo muy distintos.
Santiago Segura ha mantenido un hermetismo absoluto sobre la trama y los cameos, buscando proteger la experiencia de los seguidores en las redes sociales. En esta ocasión, José Luis Torrente regresa con sus habituales planes para enriquecerse y colocar a su círculo de confianza en las esferas del poder.
La escena postcréditos: un guiño a los fans
Para aquellos que se preguntan si merece la pena esperar a que terminen de desfilar los nombres del equipo técnico en pantalla, la respuesta es afirmativa. Tras la secuencia final en la que Torrente y su gabinete juran sus cargos ante los Reyes, dan comienzo unos créditos acompañados por la banda sonora oficial de esta entrega, compuesta por el grupo Taburete.
Aquellos espectadores que permanezcan en sus butacas una vez finalizada la música de Willy Bárcenas podrán presenciar una última aparición del protagonista. En la escena sorpresa, se observa a José Luis Torrente sentado en su despacho del Palacio de la Moncloa.
Tras recordar a la audiencia que hay una frase emblemática que no se ha pronunciado durante todo el metraje, el plano se abre para mostrar al nuevo presidente del Gobierno en una situación comprometida, con los pantalones bajados. En ese instante, lanza al público la icónica pregunta que ha marcado a la saga desde sus inicios: «¿Nos hacemos unas pajill?»**. Con este guiño a la esencia del personaje, Segura cierra la película que promete pulverizar todos los registros del cine español en 2026.


















