Giro inesperado en la gestión de la crisis ferroviaria. Adif ha decidido levantar este miércoles 21 de enero de 2026 la limitación de velocidad a 160 km/h impuesta hace apenas 24 horas en el corredor Madrid-Barcelona. Tras una revisión de urgencia realizada durante la pasada noche, el gestor de infraestructuras ha determinado que la vía es segura para volver a circular a 300 km/h en la práctica totalidad del trayecto.
A pesar de este regreso a la normalidad en los tiempos de viaje, la tensión no cesa. Los investigadores en Adamuz (Córdoba) entran en una fase crítica de 48 horas para recoger pruebas clave antes de que la escena del accidente sea alterada, mientras el fantasma de las vibraciones en la alta velocidad sigue bajo el foco público.
El AVE recupera su velocidad, pero con excepciones
La restricción que afectaba a un 25% del recorrido se ha reducido drásticamente tras las inspecciones técnicas entre Madrid y Calatayud:
• Restablecimiento: La mayoría del trazado vuelve a permitir los 300 km/h.
• Puntos negros: Aún se mantienen cuatro tramos específicos limitados a 230 km/h.
• Mantenimiento: Adif prevé que estas últimas limitaciones desaparezcan tras la banda de mantenimiento de esta próxima noche, siempre que las revisiones sean favorables.
Adamuz: 48 horas para hallar la «pista definitiva»
En el epicentro de la tragedia, la Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) trabajan a contrarreloj. Los técnicos disponen de un margen de dos días para recoger muestras de la vía y componentes del tren Iryo antes de trasladarlos a talleres y laboratorios especializados. Al no haber concluido totalmente el levantamiento de restos, la zona se mantiene como una escena «no contaminada», lo que es vital para determinar si el fallo fue estructural, de mantenimiento o accidental.
Polémica por las vibraciones en la red
El accidente ha reabierto el debate sobre el confort y la seguridad en la Alta Velocidad española. Tanto maquinistas como ingenieros han denunciado que las vibraciones han ido en aumento en los últimos años. Aunque los expertos coinciden en que estas oscilaciones no suelen causar descarrilamientos por sí solas, el sindicato Semaf insiste en que no deben normalizarse a velocidades superiores a los 200 km/h, motivo principal que ha impulsado la convocatoria de su huelga general.
















