Madrid – Un nuevo informe elaborado por el Observatorio Demográfico de CEU-CEFAS, titulado Españoles en el extranjero, censo electoral exterior y Ley de nietos, ha puesto de relieve la enorme brecha cuantitativa existente entre los flujos históricos de exiliados de la Guerra Civil española y el volumen masivo de peticiones de nacionalidad canalizadas a través de la Ley de Memoria Democrática, conocida popularmente como la Ley de Nietos.
El documento, dirigido por el expresidente de la Comunidad de Madrid Joaquín Leguina y coordinado por el responsable de Estudios y Análisis Social de la entidad, Alejandro Macarrón, advierte de una «desmesura descomunal» en la generación de nuevos españoles en el continente americano, con un caso especialmente llamativo en Argentina.
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Cifras dispares entre el exilio histórico y las solicitudes
Según estimaciones del estudio, el exilio neto derivado de la Guerra Civil española (la diferencia entre huidos y retornados) se situó entre las 150.000 y 200.000 personas a nivel global, de las cuales se calcula que entre 30.000 y 35.000 se establecieron en el continente americano. En el caso específico de Argentina, el informe apunta que el número de exiliados reales por motivos políticos rondó los 2.500 o 3.000 ciudadanos.
Sin embargo, el documento contrasta estas cifras históricas con el impacto actual de la Ley de Nietos, detallando que solo en Argentina se han contabilizado cerca de un millón de solicitudes de descendientes que aspiran a obtener la nacionalidad española. Desde CEU-CEFAS señalan que esta proporción resulta desproporcionada, recordando además que una parte significativa de aquellos exiliados históricos ya preservó la nacionalidad para sus descendientes de manera directa.
El análisis advierte que la cifra global de potenciales nuevos españoles amparados por esta normativa —que podría alcanzar los 2,45 millones de solicitantes— representaría en torno al 6,5% de la población autóctona actual residente en España, superando ampliamente los porcentajes históricos de la población emigrada o exiliada de la época (estimada entre un 0,6% y un 0,8% de la población española de 1936-1939).
Contexto legal y debate sobre la acreditación
La publicación de este informe coincide con el debate jurídico e institucional en torno a la aplicación de la norma y las instrucciones dictadas para acreditar la condición de exiliado. En este sentido, cabe recordar la reciente decisión del Tribunal Supremo de mantener la suspensión cautelar del voto en el censo exterior para aquellos ciudadanos que obtuvieron la nacionalidad mediante dicha vía sin certificar documentalmente el exilio político de sus antepasados, un asunto que mantiene abiertas discrepancias sobre los controles en los registros consulares de cara a las próximas citas electorales.













