El jefe de Mercedes apoya el sistema de concesiones para que el motorista japonés recorte distancias en 2026, aunque advierte a la FIA: no permitirá que otros fabricantes aprovechen la norma para desestabilizar el orden competitivo.
LONDRES – La nueva era de la Fórmula 1 en 2026 ha traído consigo el ADUO, un sistema de concesiones diseñado para igualar el rendimiento de los motores. En una rueda de prensa virtual, Toto Wolff, jefe de filas de Mercedes, ha roto una lanza a favor de Honda, reconociendo que el fabricante nipón (socio de Aston Martin) atraviesa dificultades críticas que requieren la intervención de la FIA. Sin embargo, su mensaje lleva una advertencia implícita para el resto de la parrilla.
«Recuperar, no saltar»
Para Wolff, el espíritu de la norma es claro: evitar que un motorista se quede descolgado del grupo, pero en ningún caso otorgar una ventaja injusta que altere la lucha por el título.
«Hay un fabricante de motores que tiene un problema y debemos ayudarle», afirmó Wolff en clara alusión a Honda. «El resto están más o menos en la misma zona. Me decepcionaría si se tomasen decisiones que interfirieran en el orden competitivo actual».
El directivo austriaco fue tajante al definir el propósito del ADUO: debe funcionar como un mecanismo de recuperación, una red de seguridad para los rezagados, y no como una «lanzadera» que permita a un equipo dar un salto de prestaciones artificial hacia la parte delantera.
Datos, transparencia y el papel de la FIA
Mercedes, que monitoriza con precisión quirúrgica el rendimiento de sus rivales, confía en que la FIA utilice los mismos datos para evitar picarescas. Wolff exige «precisión, claridad y transparencia» en la aplicación de estas concesiones, apelando a la integridad del deporte más que a la simple deportividad.
- El diagnóstico de Mercedes: Sus análisis indican que solo un motorista (Honda) está significativamente fuera de rango.
- El riesgo: Un impacto excesivo en las prestaciones mediante el ADUO podría decidir el campeonato en los despachos antes que en la pista.
Cirugía estética para los monoplazas de 2026
Estas declaraciones llegan en un momento clave, justo antes de que la FIA, la F1 y las escuderías se reúnan para perfilar los detalles finales de los nuevos coches. Wolff aboga por un enfoque conservador en los cambios reglamentarios de última hora:
«Debemos actuar con un bisturí y no con un bate de béisbol«, señaló el austriaco, refiriéndose a que las modificaciones deben centrarse en mejorar el espectáculo y la seguridad sin destruir la esencia técnica de la nueva reglamentación.
Con Honda en el punto de mira y el resto de motoristas vigilándose de cerca, el equilibrio de poder para 2026 se juega ahora en las salas de reuniones, con Toto Wolff ejerciendo de guardián del statu quo.















