El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha presentado este miércoles un decálogo de medidas centradas en la seguridad ciudadana, con especial atención a los delitos sexuales y la protección de las víctimas, en el marco del XIII Congreso Nacional del Sindicato Unificado de Policía en Toledo.
Entre las propuestas más destacadas, Feijóo plantea la prisión permanente revisable para violadores reincidentes y depredadores sexuales, así como la transferencia de la lucha contra la violencia machista al Ministerio del Interior, criticando la eficacia del actual Ministerio de Igualdad y calificando su gestión de «falso feminismo».
El líder popular fundamenta estas medidas en datos oficiales que muestran un incremento del 20% en los delitos en los últimos siete años, con un aumento del 217% en violaciones y del 60% en agresiones sexuales. Según el Ministerio del Interior, las agresiones sexuales pasaron de 8.885 casos en 2019 a 13.674 en 2024, mientras que las agresiones con penetración crecieron de 3.079 a 5.222 en el mismo periodo.
Feijóo ha justificado la iniciativa señalando que más de la mitad de los españoles percibe que la seguridad ha empeorado, un porcentaje que alcanza el 60% entre los jóvenes. Para el líder del PP, es imprescindible «revertir el fracaso» de la ley del Sí es Sí, que ha permitido que más de mil agresores y pederastas hayan salido antes de cumplir su condena.
El paquete de medidas incluye también propuestas dirigidas a combatir la multirreincidencia, con penas de seis meses a tres años para quienes cometan tres delitos menores y expulsión inmediata para extranjeros reincidentes, así como la ley antiokupación, que pretende agilizar desalojos y permitir que la policía actúe de manera inmediata en los primeros 48 horas de ocupación.
Además, Feijóo busca mejorar las condiciones de los cuerpos de seguridad, proponiendo la equiparación salarial de la Policía con los cuerpos autonómicos, reconocimiento de profesión de riesgo con derecho a jubilación anticipada y actualización de dietas.
El objetivo político de estas medidas, según los analistas, es captar el voto femenino, históricamente cercano al PSOE, especialmente tras los escándalos relacionados con abusos sexuales y prostitución que han salpicado a altos cargos del Gobierno.




















