José Luis Quintana, recién nombrado presidente de la comisión gestora del PSOE en Extremadura, enfrenta una denuncia por presunto acoso laboral presentada por una concejal y ex trabajadora del partido. La afectada afirma que «no podemos permitir el abuso de poder dentro de la organización».
Quintana, delegado del Gobierno en Extremadura y estrecho colaborador del presidente Pedro Sánchez, fue designado por este último para ocupar temporalmente el liderazgo del partido en la región tras la dimisión de Miguel Ángel Gallardo, luego de la contundente derrota del PSOE en las recientes elecciones autonómicas.
Según la denunciante, Quintana habría presionado a Gallardo para que la despidiera de su puesto como trabajadora del partido en Mérida. La concejal socialista ha difundido su acusación tanto a través del canal interno del PSOE como en redes sociales, donde critica el uso del poder para «hacer daño» dentro de la organización.
Por su parte, Quintana ha negado rotundamente las acusaciones. A través de su cuenta en la red social X, declaró que «no ha existido ningún tipo de persecución y esa persona nunca ha dependido laboralmente de mí» y calificó de «rotundamente falso» lo difundido por la denunciante.
La denuncia abre un nuevo frente interno para el PSOE en Extremadura, uno de los últimos feudos históricos de los socialistas, en un momento crítico tras los recientes escándalos y retrocesos electorales que afectan a la dirección regional del partido.


















