Lo que prometía ser el cierre definitivo de ‘La isla de las tentaciones 9’ se convirtió anoche en una montaña rusa de emociones que ha dejado a la audiencia en vilo. El reencuentro de Almudena y Darío, la pareja que tras 11 años de relación entró al programa para demostrar la existencia del «amor para siempre», terminó por dinamitar cualquier rastro de romanticismo para dar paso a una cruda realidad: la ruptura más maquiavélica y dolorosa de la edición.
Pese a que este cara a cara parecía el broche de oro, Telecinco ha decidido estirar el éxito de audiencias con tres debates especiales el lunes, martes y miércoles de la semana que viene, en un claro movimiento estratégico para competir contra ‘El Hormiguero’ y ‘La Revuelta’.
Tres géneros para un final: Amor, Terror y Drama
El reencuentro de la pareja estrella fue una película de tres actos. Lo que empezó como un relato de amor adolescente, se transformó en un drama de época para acabar siendo una auténtica historia de terror psicológico.
El plan «maquiavélico» de Darío: El León en busca de valor
Anoche cayó la careta. Darío confesó la verdad que ni siquiera en la hoguera final se atrevió a verbalizar. El joven no fue a la isla para fortalecer su relación, sino para buscar el valor que no tenía para romper.
«Yo necesitaba el empujón para acabar con mi relación de 11 años», reconoció.
Como el león de ‘El mago de Oz’, Darío utilizó el programa como un camino de baldosas amarillas para encontrar la fuerza de dejar a Almudena. Sin embargo, su método fue demoledor: prefirió exponer a su pareja y serle infiel ante millones de personas antes que sentarse con ella y admitir que ya no era feliz. Un plan que muchos han calificado de maquiavélico, al destrozar a la «mujer casi perfecta» para lograr su propia libertad.
Tensión extrema en el plató: «Me has destrozado la vida»
La llegada de Darío al set donde le esperaba Almudena fue volcánica. Los gritos, reproches e insultos obligaron a Sandra Barneda a intervenir físicamente para evitar que la situación pasara a mayores.
• Los reproches de Almudena: «Eres un cabrón, lo más sinvergüenza que me he echado a la cara».
• El estallido por la perra: El conflicto subió de tono cuando se mencionó que Almudena no dejaba ver a su mascota a la familia de Darío, lo que provocó que la joven abandonara el plató desquiciada: «¿Yo me merezco esto?».
La sorpresa final: ¿Con quién están ahora?
Tras la tormenta de terror, llegaron los giros de guion dignos de una comedia romántica y un drama esperanzador.
1. Darío y Erika: Para sorpresa de muchos, Darío no está con Cristina (su tentadora favorita). Está iniciando algo con Erika, la tentadora que pasó más desapercibida en la villa pero con la que ahora asegura «divertirse y entenderse». Darío ha encontrado la libertad que tanto ansiaba.
2. Almudena y Borja (El diario de Noah): Almudena ha encontrado su refugio en Borja, su tentador. En una escena que recordó a ‘El diario de Noah’ o ‘La princesa prometida’, Borja le juró amor incondicional: «Te voy a esperar lo que haga falta, sé la mujer que eres». Almudena, aunque aún sana las heridas de 11 años de relación, admitió que Borja ha sido su «paño de lágrimas» y que, aunque es pronto para hablar de amor, le quiere «un montón».
Éxito de audiencias y contraataque de Telecinco
El fenómeno de ‘La isla de las tentaciones 9’ está más vivo que nunca. Tras el «recochineo» de Telecinco a RTVE y la competitividad directa con David Broncano, la cadena ha blindado su programación para la próxima semana. Con tres debates aún por emitirse, queda claro que la historia de Darío y Almudena ha sido el motor de una edición donde nadie ha sobrevivido a la tentación, pero algunos han encontrado la verdad.




















