La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha intensificado su ofensiva política contra el Gobierno de Pedro Sánchez en el contexto del trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba), que dejó al menos 43 muertos y decenas de heridos. Ayuso ha afirmado que el Ejecutivo central intenta imponer una “ley del silencio y del miedo” para evitar asumir responsabilidades y afrontar el debate público sobre lo ocurrido.
En una entrevista en Onda Madrid, la dirigente popular ha acusado al Gobierno de buscar tiempo y “despistar” la opinión pública, en lugar de ofrecer explicaciones claras sobre las causas del siniestro. Según Ayuso, esta “ley del silencio” responde a un intento de eludir culpas en un momento en que “no tienen a quién culpar”, en referencia al Ejecutivo de Sánchez y a su gestión de las infraestructuras ferroviarias.
Ayuso ha subrayado que no se trata de “hacer justicia ni venganzas”, pero ha insistido en que no puede prevalecer el silencio ni el miedo a pedir responsabilidades políticas tras la tragedia. Asimismo, ha criticado la gestión de la red ferroviaria por parte del Gobierno, afirmando que España ha perdido posiciones en materia de seguridad ferroviaria por falta de inversión y supervisión.
La postura de Ayuso contrasta con la de otros líderes del Partido Popular (PP) y barones territoriales, que hasta ahora han apelado a la contención y al respeto por el luto oficial antes de entrar en confrontaciones políticas directas con el Gobierno. La dirección nacional del PP, liderada por Alberto Núñez Feijóo, ha optado por un tono más moderado, centrado en exigir transparencia y explicaciones sin polarizar excesivamente el debate político.
El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Óscar Puente, ha sido uno de los miembros del Ejecutivo más visibles desde el primer momento, ofreciendo múltiples ruedas de prensa y comparecencias para informar sobre la investigación y las tareas de rescate, en un intento de desmentir la idea de que exista un cierre informativo sobre el caso.
La tensión política se ha intensificado en las últimas horas, con divisiones visibles dentro del propio PP y una creciente presión mediática sobre la gestión del accidente. Ayuso ha anunciado además su intención de promover un acto propio de homenaje a las víctimas en Madrid, en paralelo al funeral de Estado que el Gobierno y las autoridades andaluzas han acordado celebrar en Huelva, lo que evidencia la creciente divergencia de estrategias en el seno de su partido.














