Lamine Yamal, joven estrella de la cantera del FC Barcelona, sigue demostrando que las dudas sobre su rendimiento son más fruto del rumor que de la realidad. A pesar de las críticas surgidas tras sus problemas de pubalgia y sus polémicas convocatorias con la selección, sus cifras esta temporada reflejan una continuidad que pocos esperaban.
El extremo de 18 años, que estuvo ausente hasta en cinco partidos durante septiembre, alcanzó recientemente los 11 goles en la temporada tras su brillante tanto ante el Oviedo. Esto supone dos más que los 9 goles que había anotado a estas alturas el curso pasado, confirmando que su influencia en el equipo sigue siendo determinante. Con todavía 17 partidos de Liga, uno de Copa del Rey y tres de Champions League por delante, Lamine tiene todas las cartas para superar los 18 goles de su temporada más prolífica hasta la fecha.
Pero su aportación no se limita a los goles. Con 12 asistencias en todas las competiciones (9 en Liga), es el máximo asistente del campeonato, superando a jugadores como Rashford, Luis Milla y Arda Güler. Solo está a mitad de camino de las 25 asistencias que firmó la temporada anterior, un registro que parece al alcance si mantiene su ritmo.
“Hemos de cuidar a Lamine, aún no está al 100%”, declaró Hansi Flick, reconociendo las molestias físicas que han condicionado parte de su rendimiento. Sin embargo, las estadísticas dejan claro que la narrativa de una “crisis” es engañosa: Yamal sigue siendo una pieza clave en el Barça, tanto por su capacidad goleadora como por su influencia en el juego.
Mientras los críticos cuestionan su forma, los números hablan por sí solos: Lamine Yamal no solo mantiene su nivel, sino que parece destinado a superarse a sí mismo.




















