La EMVICESA ha lanzado un procedimiento extraordinario y urgente de captación de viviendas en régimen de arrendamiento para el realojo de familias afectadas por la ruina inminente del edificio de la Calle González de la Vega nº 5, destacando la seguridad, solvencia y garantías que supone firmar contratos con una empresa municipal.
La declaración de ruina física inminente del edificio de la Calle González de la Vega nº 5 ha obligado a activar un realojo extraordinario por emergencia habitacional, con el fin de ofrecer soluciones dignas y temporales a las familias desalojadas mientras se materializan alternativas definitivas de vivienda pública.
Para atender esta situación, EMVICESA ha puesto en marcha un procedimiento urgente para la captación de viviendas del mercado privado en régimen de arrendamiento, que serán cedidas en uso social temporal a las unidades familiares afectadas. Esta actuación pone de manifiesto la capacidad de reacción de una empresa municipal ante emergencias sociales y su compromiso con la atención ciudadana.
Una de las claves de este anuncio es la seguridad jurídica y económica que ofrece firmar un contrato de alquiler con una empresa municipal. Al tratarse de una entidad pública vinculada a la Ciudad Autónoma, los propietarios cuentan con garantías de cobro, transparencia en las condiciones contractuales y cumplimiento riguroso de la normativa vigente, lo que evita las incertidumbres que a veces generan los acuerdos entre particulares.
La convocatoria busca captar hasta siete viviendas de distintos tamaños —dos de tres dormitorios o más, tres de dos dormitorios y dos de un dormitorio— con precios máximos establecidos para garantizar la equidad y la accesibilidad económica. Los precios indicados son IPSI incluido y comprenden los gastos legales del arrendador, lo que aporta claridad desde el primer momento.
Las viviendas deben reunir condiciones mínimas de habitabilidad y salubridad, estar libres de cargas de ocupación y disponibles de inmediato para cesión de uso por parte de EMVICESA. Además, se solicita que dispongan del mobiliario básico indispensable (cocina, baño/s y cama/s) que permita el inicio de la vida familiar sin inconvenientes el mismo día de la entrega.
En cuanto a la duración del arrendamiento, el contrato inicial será por un año, prorrogable hasta un máximo de cinco años en función de la evolución de la emergencia habitacional, lo que da una tranquilidad adicional a los propietarios al asegurar un marco estable para sus viviendas durante un período amplio.
Las personas físicas o jurídicas interesadas pueden acceder a toda la información detallada y presentar su oferta directamente a través del enlace oficial de la empresa municipal:
🔗 https://emvicesa.com/index.php/de-interes/noticias/67-anuncio-de-captacion-de-viviendas-en-regimen-de-arrendamiento — donde también pueden encontrar el Anexo I y la documentación requerida.
El procedimiento se rige por la normativa aplicable en materia de arrendamientos urbanos y las leyes patrimoniales pertinentes, lo que refuerza la seguridad jurídica de todos los contratos que se formalicen bajo este anuncio, dentro de un marco transparente y con respaldo de una entidad pública.
Un mensaje de confianza al mercado privado
Con esta actuación, EMVICESA no solo da respuesta a una situación de emergencia social, sino que también lanza un mensaje claro al mercado de alquiler privado: arrendar a una empresa municipal es una opción segura, con respaldo público y clara claridad legal, que combina rentabilidad contractual con una función social necesaria. Esta fórmula permite a los propietarios contribuir a la solución de una emergencia habitacional con todas las garantías y certidumbres que aporta una empresa pública moderna y gestionada conforme a la ley.



















