Los franjirrojos buscan su primer título continental en Leipzig • Más de 11.000 vallecanos tiñen de pasión las calles de Alemania frente al millonario Crystal Palace.
Vallecas y Leipzig laten al son de un mismo corazón. El de más de 11.000 rayistas que han sacrificado sus ahorros y sus vacaciones por presenciar en directo el partido de sus vidas. Toca un verano de asfalto, pero una primavera desbordante de ilusión. El Rayo Vallecano afronta hoy su primera final europea, una gesta histórica que ha colocado al barrio más grande del continente definitivamente en el mapa futbolístico mundial.
La locura no solo se vive en Alemania. En el barrio, aquellos que no han podido hacer las maletas han decorado sus balcones y comercios con banderas. Los taxis lucen con orgullo la franjirroja, al igual que las doce estaciones de metro que cruzan Vallecas. Además, el sentimiento ha roto fronteras: por las calles de Leipzig se mezclan aficionados llegados desde Argentina y Nueva York con leyendas locales como Rafa Garrido, el abonado número 1 del club, quien a sus 89 años no ha querido perderse la cita más grande de una entidad que este viernes cumplirá 102 años de historia.
El desafío, no obstante, es de dimensiones colosales. El Crystal Palace inglés parte como el gran favorito desde el inicio del torneo. El valor de mercado de los londinenses alcanza los 541,3 millones de euros según Transfermarkt, cinco veces más que el presupuesto de la entidad vallecana (107,3M€). Una disparidad económica que convierte al club madrileño en la gran «Cenicienta» de Europa, ganándose la empatía y el apoyo de los aficionados neutrales de todo el planeta por méritos propios y por el espíritu de rebeldía que define su historia.
A pesar de que las estadísticas apenas otorgan un 31,82% de posibilidades de levantar el título a los de Vallecas, el vestuario dirigido por Iñigo Pérez está acostumbrado a pulverizar registros. Tras romper el techo de cristal de los cuartos de final, el conjunto madrileño busca tumbar a un Palace que también juega su primera final continental (tras conquistar la FA Cup y la Community Shield la pasada campaña), espoleado por la gran noticia médica del día: el regreso de Ilias, plenamente recuperado tras lesionarse en el calentamiento de Estrasburgo.
El bloque franjirrojo confiará su suerte al estado de gracia de hombres como Alemão, Camello y el ‘Euro-Pichichi’ Álvaro, que se encuentra a un solo gol de igualar el mítico récord histórico de Bolic en competiciones europeas de hace 25 años. Todo Vallecas empuja hoy para cambiar el final del cuento y abrazar la gloria eterna.












