Barcelona, 28 de mayo de 2026 – La defensa de Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, ha pasado a la ofensiva legal. El equipo jurídico liderado por el reconocido penalista Cristóbal Martell ha presentado esta tarde un recurso de apelación ante la Audiencia de Barcelona. En el escrito, exigen la revocación inmediata de las medidas cautelares impuestas el pasado martes, que incluyen una fianza de un millón de euros para eludir la prisión y la retirada del pasaporte por la presunta comisión de un delito de homicidio.
El caso investiga la muerte de Isak Andic, de 71 años, quien falleció el 14 de diciembre de 2024 tras despeñarse desde unos 100 metros de altura durante una excursión a solas con su primogénito en Collbató (Barcelona). Mientras la jueza y los Mossos d’Esquadra apuntan a un crimen premeditado movido por una disputa hereditaria, la defensa sostiene que se trató de un trágico accidente.
El vídeo que clave: una caída previa por problemas de rodilla
Para desmontar la tesis del empujón o provocación de la caída, los abogados han aportado un elemento médico y gráfico clave: una caída previa que Isak Andic sufrió tres meses antes de morir durante un acto en Mutua Universal, la cual está registrada en vídeo.
Según el recurso, el fundador de Mango padecía una dolencia crónica en las rodillas, lo que explicaría una pérdida de equilibrio espontánea o un fallo articular mientras caminaba por el escarpado terreno de la montaña.
Desmentido de los «viajes de reconocimiento» y supuestas contradicciones
La defensa rebate uno a uno los indicios en los que se apoyó la jueza de instrucción para dictar las medidas cautelares:
- Las visitas a Montserrat: La instructora basaba la premeditación en tres supuestos viajes previos de Jonathan a la zona (los días 7, 8 y 10 de diciembre) detectados por cámaras de tráfico. La defensa aclara que solo fueron dos: el día 7 para hacer senderismo y el día 10 para una caminata que tuvo que abortar de inmediato debido a la lluvia (lo que justifica el poco tiempo que el coche estuvo aparcado). El día 8, argumentan, el móvil del investigado fue robado, lo que invalida el rastreo automatizado.
- Sin contradicciones en el relato: La jueza señaló como sospechoso que el hijo dijera primero que «vio precipitarse a su padre» y luego que «veía un cuerpo despeñarse». El recurso califica esto de meros «matices de expresión» debido al shock: Jonathan estaba de espaldas, escuchó un ruido, se giró y vio el cuerpo caer en cuestión de segundos.
Críticas a la «exhibición pública» y el móvil económico
El equipo legal de Andic ha expresado una enérgica crítica por el trato recibido por el investigado, denunciando que fuera «exhibido públicamente» al ser conducido esposado ante los juzgados.
El recurso se centra por ahora de forma exclusiva en tumbar las medidas cautelares —dejando la impugnación de la imputación por homicidio para una fase posterior—. Con ello, buscan desacreditar el móvil del crimen que describe el auto judicial: una presunta «obsesión con el dinero» por parte de Jonathan ante el temor de que su padre cambiara las últimas voluntades de su testamento para donar gran parte de su fortuna a una fundación de ayuda social.















