La tensión alcanza cotas máximas en el próximo capítulo de ‘Valle Salvaje’, la serie diaria de RTVE. En la entrega de este miércoles, 3 de junio, las consecuencias del escándalo sobre la verdadera identidad de Dámaso comienzan a desestabilizar la economía de las tierras, mientras el ducado se asoma a un cambio de rumbo definitivo. José Luis, completamente desbordado por los acontecimientos y tras la firme postura de Rafael de devolverle el título, se derrumba ante Hernando, lo que empuja al marqués a adoptar una tajante decisión respecto al futuro de la gestión y la sucesión del ducado.
El origen de esta crisis se remonta a los sucesos del último episodio, donde el descubrimiento de la identidad de Dámaso por parte de alguien del pueblo sacudió con fuerza tanto la Casa Grande como la Casa Pequeña. En la nueva entrega, Mercedes traslada su honda preocupación a Dámaso al constatar que varios jornaleros ya han abandonado sus puestos de trabajo en las tierras a raíz de la polémica. Paralelamente, la estabilidad familiar se ve amenazada por el frente de Alejo. Después de que Enriqueta amenazara a Rafael con denunciar a Alejo si este no le vendía parte del Valle para saldar una deuda pendiente con su difunto marido, Rafael estalló contra su hermano por haberle ocultado lo sucedido con su tío. Ahora, Braulio intenta hablar con Alejo sobre la muerte de su padre, habiendo sido informado previamente por su madre de todos los detalles del suceso.
En el ámbito de los secretos familiares, Rosalía se sitúa en el centro de las sospechas. A pesar de haber ignorado los ruegos de su hermana Leonor al presentarse en la Casa Pequeña para ver a la pequeña María sin temor a represalias, Rosalía continúa manifestando su dolor por no poder disfrutar de su hija como desearía. Ante esto, Leonor le exige cautela y la desafía explícitamente a confesarle a Rafael que ella es la verdadera madre de María. La situación se complica cuando Pedrito alimenta las sospechas de Luisa y Bárbara sobre el comportamiento de Rosalía y su constante fijación con la menor, abriendo la puerta a un inminente descubrimiento.
Por otro lado, la Casa Pequeña es escenario de un cruce de coacciones entre Benigna y Atanasio. Tras las previas amenazas del hombre, Benigna no duda en contraatacar y amenaza a Atanasio con desvelar a Matilde que él la obligó a suspender el suministro del bebedizo que tanto la aliviaba. Estas maniobras no pasan desapercibidas para Matilde, quien ya sospechaba de la permanencia de Benigna en el hogar una vez constatado el buen estado de salud de su bebé. Matilde se muestra convencida de que su marido y Benigna le ocultan información.















