CEUTA.– Año y medio después del hallazgo del primer narcotúnel que conectaba Ceuta con Marruecos, los detalles sobre los intentos de la organización criminal por burlar a la justicia siguen saliendo a la luz. Las grabaciones de la UDYCO, integradas en el sumario de la Operación Ares, han desvelado una elaborada trama orquestada por el considerado «patrón de los patrones», M.Ch.B., para entregar de forma fraudulenta al encargado de la marmolería donde se ocultaba la galería subterránea.
El sospechoso, que tenía alquilada la nave que servía de tapadera junto al arroyo de las Bombas, continúa actualmente en busca y captura con una orden de ingreso en prisión dictada por la Audiencia Nacional debido a su papel logístico en la red.
«Cargarle el muerto» al confidente
Según las escuchas policiales interceptadas en julio y agosto de 2025, el cabecilla de la red preparó meticulosamente la declaración del prófugo antes de una entrega voluntaria que nunca llegó a materializarse. El objetivo principal era doble: exculpar al responsable de la nave y vengarse del colaborador de Asuntos Internos que había delatado la existencia del túnel.
«El que estaba el almacén a su nombre les va a decir que fue él, ellos me trajeron el material de Marruecos, etc. Le voy a cargar el muerto, lo devuelvo a prisión aquí y allí (…) Estaré detrás de él toda mi vida», señalaba M.Ch.B. en una de las grabaciones.
El plan incluía obligar al encargado a sostener que la infraestructura era muy antigua (previa a la pandemia) y que él simplemente la había tapado. «Tienes que conocer la película, tengo la película arreglada, la han escrito ellos mismos», detallaba el líder de la organización.
A la caza del pasaporte de un fallecido
El último giro de esta estrategia se produjo el pasado 14 de marzo de 2026, apenas unos días antes de que la Policía Nacional descobrira el segundo narcotúnel y desmantelara la red. En una nueva sonorización, M.Ch.B. contactaba con un colaborador con una petición insólita: conseguir el pasaporte de una persona que hubiera muerto recientemente.
- La estrategia: Utilizar la documentación del fallecido para confeccionar un contrato de alquiler falso de la nave.
- El objetivo: Hacer creer a las autoridades que el verdadero arrendatario era el muerto, reduciendo la responsabilidad del encargado de la marmolería a una infracción menor. «Es para que el hombre entre un mes y sale», justificaba el cabecilla en las escuchas.
Fin de la «película»
Toda esta planificación se vino abajo con el estallido de la Operación Ares por parte de la UDYCO. La macrooperación policial se saldó con casi 30 detenidos —incluido el propio M.Ch.B., actualmente en prisión preventiva—, la incautación de un segundo túnel operativo y la localización de un tercero en plena construcción.
Mientras tanto, la nave de la marmolería permanece cerrada bajo vigilancia, y el encargado que debía protagonizar la entrega ficticia sigue en paradero desconocido.














