El delantero inglés regresará al Manchester United después de que el club azulgrana desestime pagar los 30 millones de su cláusula. La opinión de Flick y el apartado defensivo, claves en la decisión.
Barcelona — Punto y final a la etapa de Marcus Rashford en la ciudad condal. El FC Barcelona ha tomado la decisión en firme de no ejecutar la opción de compra que mantenía sobre el delantero inglés, la cual fue pactada el pasado verano con el Manchester United como parte de su acuerdo de cesión. De este modo, la entidad azulgrana se ahorrará los 30 millones de euros de la cláusula y el futbolista regresará de inmediato a la disciplina de los Red Devils.
El movimiento definitivo que ha terminado por cerrar las puertas a Rashford fue el reciente fichaje de Anthony Gordon. Con la incorporación del ya exdelantero del Newcastle por 70 millones de euros, sumada a la presencia de Raphinha como titular indiscutible en esa demarcación, la dirección deportiva consideró que la zona ofensiva sufría un evidente overbooking. Aunque el club prefirió esperar unos días por prudencia ante posibles lesiones internacionales, el plazo para ejecutar la opción expira el próximo lunes y la decisión ya no tiene marcha atrás.
Los motivos de Hansi Flick: presión y edad
Dos factores de peso han inclinado la balanza a favor de Gordon en detrimento de Rashford, siendo la opinión del técnico Hansi Flick un elemento crucial:
- El compromiso defensivo: Flick considera innegociable la presión alta en la salida del rival. En este apartado, el cuerpo técnico valora mucho más el despliegue y trabajo de Gordon, señalando la faceta defensiva como el punto más débil del rendimiento de Rashford.
- El factor generacional: La edad ha sido otra variable determinante. Rashford cumplirá 29 años el próximo mes de octubre, lo que supone una diferencia de tres años y medio más que su compatriota, encajando peor en la planificación a medio y largo plazo.
Empate en lo económico: A nivel financiero, el impacto de ambas operaciones resultaba prácticamente idéntico para las arcas del club. Rashford, pese a tener una ficha muy elevada, había aceptado rebajarse el sueldo casi un 40%, lo que sumado a una amortización anual de 10 millones equilibraba la balanza. Por su parte, Gordon llega con un salario notablemente inferior, pero su amortización se eleva hasta los 14 millones anuales.
Un rendimiento de más a menos
Rashford se despide del Spotify Camp Nou habiendo ofrecido un rendimiento deportivo global bastante notable y con unos registros goleadores más que aceptables. Sin embargo, un bache de tres meses en el ecuador de la temporada sembró las primeras dudas en la secretaría técnica.
A pesar de que el atacante británico logró recuperar su mejor versión y firmar un gran tramo final de campaña, la dirección deportiva ya había comenzado a diseñar el futuro sin él. Rashford hace las maletas y el nuevo Barça de Flick arranca oficialmente la era Anthony Gordon.












