El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo se reúne este jueves en Berlín en un ambiente de máxima expectación en los mercados. Se da por hecha una subida de 0,25 puntos en la facilidad de depósito para atajar la inflación, dejando el tipo de interés de referencia en el 2,5%. Los inversores centran su atención en la actualización de las previsiones económicas de la entidad y en si Christine Lagarde insinuará nuevos incrementos del precio del dinero antes de que finalice el año ante las tensiones energéticas y el impacto de la guerra en Oriente Próximo.
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Finaliza la rueda de prensa de Christine Lagarde tras la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, en la que se ha confirmado la subida del tipo de interés de referencia hasta el 2,5%.
Christine Lagarde califica de «peligrosa» la propuesta de la izquierda francesa de cancelar la deuda soberana en manos del Banco Central Europeo. La presidenta sostiene que la iniciativa vulnera los tratados europeos y carece de solidez jurídica, técnica y financiera.
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El Banco Central Europeo aprueba por unanimidad la subida de tipos de 0,25 puntos. Lagarde confirma la total sintonía en el Consejo de Gobierno sobre el movimiento adoptado, aunque aclara que no se han debatido los pasos a seguir en las próximas reuniones.
Expertos financieros anticipan que el impacto real de la subida del BCE en hipotecas y préstamos dependerá del mensaje que emita la entidad sobre futuras alzas. Desde EFPA señalan que el euríbor ya había descontado el incremento de este jueves y que la clave estará en la evolución del conflicto con Irán.
Los rendimientos de los bonos soberanos europeos se disparan tras la postura más restrictiva del BCE. El bund alemán a 10 años alcanza el 3,48% —máximos desde 2011—, mientras que los inversores elevan sus previsiones de endurecimiento monetario de cara a 2027.
Christine Lagarde evita pronunciarse sobre su futuro profesional frente a los rumores de una posible salida antes de finalizar su mandato para incorporarse al Foro Económico Mundial o regresar a la política activa en Francia.
Christine Lagarde subraya en rueda de prensa la solidez de la economía de la Eurozona durante el segundo trimestre, una inercia que estima se ha prolongado en el tercero. La presidenta del BCE justifica la revisión al alza de las previsiones de crecimiento a corto plazo por el buen comportamiento del consumo privado y el gasto público.
La presidenta del BCE advierte de que el encarecimiento de la energía terminará trasladándose de forma progresiva a la inflación subyacente y a los alimentos. Lagarde reconoce que las nuevas perspectivas situarán la inflación por encima de la meta del 2% al menos hasta la primera mitad de 2027.
Respecto al mercado laboral, Lagarde prevé un ligero repunte en el crecimiento de los salarios negociados, aunque destaca que la mejora de la productividad está ayudando a contener los costes laborales unitarios. Añade además que las expectativas de inflación a largo plazo se mantienen ancladas en torno al objetivo institucional.
Desde ING califican el alza de tipos aprobada por el BCE como un movimiento «preventivo» frente al encarecimiento de la energía. Su economista jefe, Carsten Brzeski, duda que el organismo arriesgue una recesión aplicando políticas excesivamente restrictivas sobre una crisis provocada por la oferta y avisa del impacto negativo que estas subidas ejercen sobre la deuda pública.
La comparecencia de Christine Lagarde afronta dos focos clave según Pantheon Macroeconomics: las dudas sobre su continuidad al frente de la entidad a partir de diciembre y la señal respecto al final del ciclo de subidas. El consenso de economistas sitúa esta alza como el techo de los tipos, a la espera de ver si el BCE confirma que el listón para volver a encarecer el dinero es más elevado.
Capital Economics aprecia un claro sesgo restrictivo (hawkish) en el mensaje del BCE y no descarta un incremento adicional de los tipos. La firma de análisis destaca que elevar las previsiones de la inflación subyacente hasta el 2,3% para 2028 indica que la institución prevé incumplir su objetivo de precios a medio plazo.
Crece la expectación ante las decisiones del Banco Central Europeo tras confirmar el alza del tipo de referencia al 2,5%. Los inversores analizan las implicaciones que este movimiento tendrá sobre el euríbor y las hipotecas, mientras la atención se enfoca en si la tensión en Oriente Próximo y el repunte energético forzarán nuevos incrementos del precio del dinero antes de fin de año.
Comienza la comparecencia pública de Christine Lagarde en Berlín tras la reunión del BCE. La presidenta del organismo destaca en su intervención inicial que, a pesar de la inestabilidad geopolítica e incertidumbre internacional, la economía de la Eurozona está demostrando un nivel de resistencia superior a las estimaciones previas.
El Banco Central Europeo mejora sus estimaciones de crecimiento para la Eurozona gracias a la solidez mostrada por la economía comunitaria. La entidad dirigida por Christine Lagarde sitúa ahora la previsión del PIB en el 0,9% para 2026 y en el 1,4% para 2027, respaldándose en una capacidad de resistencia superior a la anticipada.
Nuevas proyecciones del BCE para los precios. La entidad mantiene en el 3% su previsión de inflación media para 2026, pero eleva los datos para los ejercicios siguientes, situando el indicador en el 2,5% para 2027 y en el 2,1% para 2028. La inflación subyacente —sin energía ni alimentos— proyecta tasas del 2,5% este año y del 2,6% en 2027.
El BCE advierte que las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo continuarán presionando la inflación por encima de la meta del 2% durante un periodo prolongado. El organismo confirma que no se compromete a una senda predeterminada de tipos y ajustará su política monetaria en cada reunión en función de la evolución de los datos económicos.
El Banco Central Europeo oficializa una subida de 0,25 puntos en los tipos de interés, situando la facilidad de depósito en el 2,5% —su nivel más alto desde marzo de 2025— y eleva la tasa de financiación al 2,65%. La institución monetaria cumple con los pronósticos del mercado tras el incremento ya aplicado en junio, con el objetivo de frenar el repunte inflacionario alimentado por las tensiones energéticas y el conflicto en Oriente Próximo. La atención de los inversores se desplaza ahora a la comparecencia de Christine Lagarde para anticipar si habrá nuevos ajustes antes de fin de año.
El Banco Central Europeo actualizará hoy sus previsiones clave de PIB e inflación. Tras empeorar sus estimaciones en revisiones anteriores, el escenario de junio proyectaba un crecimiento de la economía de la Eurozona del 0,8% para 2026 y del 1,2% para 2027. En cuanto a los precios, la entidad estimaba cerrar 2026 con un IPC medio del 3%, alejándose temporalmente de su meta de estabilidad.
Mercados en tono mixto a la espera del comunicado oficial. Las bolsas europeas reaccionan de forma dispar ante una subida de tipos que el mercado ya da por descontada. El Ibex 35 y el italiano FTSE MIB avanzan un 0,3%, mientras que la atención se traslada a las previsiones que pueda dar la institución para las próximas reuniones, con analistas advirtiendo sobre el riesgo de un endurecimiento monetario más prolongado.
Los rendimientos de la deuda soberana continúan en niveles máximos ante las perspectivas de tipos más altos y la incertidumbre política. La rentabilidad del bono español a diez años roza el 3,9%, su nivel más elevado en casi tres años, mientras que el bund alemán cotiza en el 3,44%.
Desde Amundi Investment Institute consideran garantizada la subida de tipos de septiembre, pero descartan nuevos incrementos durante el resto de 2026. Su directora de macroeconomía global, Alessia Berardi, prevé que la inflación permanezca elevada antes de moderarse a mediados del próximo año, aunque advierte del riesgo que suponen las presiones en los precios del gas y los alimentos.
El BCE acude a esta cita con el cuadro macroeconómico actualizado en junio, cuando elevó sus previsiones de inflación y recortó las de crecimiento del PIB por el impacto del conflicto en Oriente Próximo. En aquel momento, la entidad proyectó un IPC del 3% para 2026 y del 2,3% para 2027, junto a un avance de la economía del 0,8% para este año y del 1,2% para el siguiente.
La cotización del barril de crudo Brent alcanza los 101 dólares tras cinco jornadas consecutivas de alzas debido al repunte de la tensión geopolítica. Esta escalada del petróleo arrastra al gas europeo, que se sitúa en máximos históricos al superar los 80 euros por megavatio hora.
Sectores duros del BCE presionan para acelerar el ajuste monetario. Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo, advierte de que la inflación prolongada por el coste de la energía exige actuar con rapidez antes de que la subida de precios se traslade a la negociación salarial.
La resistencia del crecimiento económico en el segundo trimestre (0,6%) y el repunte de la inflación de la Eurozona hasta el 3,3% en agosto, impulsada por las crisis energéticas en el Estrecho de Ormuz y Oriente Próximo, dan margen al BCE para efectuar esta nueva subida del precio del dinero.
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