El exCEO de Plus Ultra, Roberto Roselli, ha entregado al juzgado documentación que indica que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) estaba al tanto de una deuda de 4,7 millones de euros con la petrolera venezolana PDVSA, así como de préstamos del financiero holandés Simon Verhoeven, presunto cabecilla de una trama de blanqueo de capitales. Esta información fue presentada en el contexto de la investigación dirigida por el juez José Luis Calama sobre una presunta trama de tráfico de influencias.
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Roselli ha aportado más de 600 folios que incluyen comunicaciones con José Ángel Partearroyo, director de Participadas de la SEPI. Aunque la mayoría de las comunicaciones fueron por WhatsApp, numerosos correos electrónicos detallan cómo se gestó la concesión del rescate de 53 millones de euros a Plus Ultra, aprobado por el Consejo de Ministros en 2021. Este rescate está bajo sospecha por posibles influencias del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y por su posible uso en una red de blanqueo internacional.
Entre los documentos, destaca un correo de Partearroyo del 26 de noviembre de 2020, solicitando a Roselli información sobre los principales acreedores de Plus Ultra, encabezados por PDVSA. La deuda con esta petrolera ascendía a 4.694.926 euros. Partearroyo preguntó si estos acreedores podrían beneficiarse indirectamente del apoyo público, a lo que Roselli respondió con una lista de deudas pendientes.
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La documentación también incluye detalles del contrato final aprobado por la SEPI, que priorizaba el pago a empresas que habían otorgado «préstamos puente» a Plus Ultra, entre ellas las de Simon Verhoeven. La tesis del juez Calama es que al devolver el dinero a las empresas de Verhoeven, Plus Ultra estaba contribuyendo al blanqueo de capitales.
Simon Verhoeven compareció ante el juez Calama, pero se negó a declarar, solicitando más tiempo para preparar su defensa. Las relaciones contractuales de Plus Ultra con Verhoeven comenzaron en 2019, cuando una de sus empresas, Valerian, otorgó préstamos a la aerolínea. Plus Ultra emitió bonos de deuda que Valerian compró, inyectando 769.000 euros en la compañía. Posteriormente, la deuda fue vendida a Modus Securistation, complicando la trazabilidad de los fondos.








