El dirigente navarro José Luis Ábalos ha reconocido su “arrepentimiento” por no haber renunciado antes a su escaño, mientras continúa la investigación que le involucra junto a Cerdán en el presunto amaño de obras conocido como el ‘caso Koldo’.
Ábalos, que permanece en libertad, se beneficiará del reciente traslado de la causa a la Audiencia Nacional, donde se prevé que el caso se convierta en una macrocausa. Esta reubicación judicial podría dilatar significativamente el ritmo de las investigaciones y los posibles procedimientos judiciales.
El ‘caso Koldo’ gira en torno a presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos de obras públicas en Navarra, y la investigación ha suscitado un intenso debate político sobre la responsabilidad de los dirigentes implicados. La decisión de trasladar la causa a la Audiencia Nacional se interpreta como un paso hacia un procedimiento más amplio y centralizado, que concentrará varias líneas de investigación bajo un mismo tribunal.
Por su parte, Ábalos ha defendido su posición y ha reiterado su compromiso con la transparencia, aunque reconoce que su permanencia en el escaño pudo haber complicado la percepción pública de su implicación en el caso.
La macrocausa en la Audiencia Nacional se prevé que agrupe diversas investigaciones sobre posibles amaños y adjudicaciones irregulares, lo que podría prolongar el proceso judicial durante meses o incluso años.
















