La 1 de TVE emitirá cuatro nuevos capítulos a partir del martes por el partido de España en el Mundial, con Curro, Pía y Martina como grandes protagonistas de las tramas
La serie diaria de época de La 1 de Televisión Española, ‘La Promesa’, se prepara para afrontar una semana de alta intensidad dramática en sus próximas entregas. El calendario de emisión de la producción de la Corporación pública sufrirá una modificación excepcional en los próximos días. El próximo lunes, 15 de junio, no se emitirá el serial debido a la retransmisión del partido de fútbol entre las selecciones de España y Cabo Verde correspondiente al Mundial 2026. Por tanto, la actividad en el palacio se reanudará a partir del martes en su horario habitual de las 18:35 horas, ofreciendo a los espectadores cuatro nuevos episodios que resultarán determinantes para el devenir de los principales personajes de la ficción.
El regreso triunfante de Curro al palacio marcará el eje de los nuevos capítulos, desencadenando una serie de dilemas éticos y secretos familiares. Pía se encontrará en una posición sumamente compleja, debatiéndose internamente y dudando sobre si debe contarle finalmente a Curro la identidad de la persona que mató a Jana. A pesar del retorno del joven, la doncella continuará sin reunir el valor necesario para desvelar todo el conocimiento que posee respecto a Leocadia. La situación para Pía se volverá todavía más difícil y quedará atrapada entre la espada y la pared cuando el propio Curro se aproxime a ella para solicitarle un favor de carácter muy especial.
En el plano sentimental y sucesorio, el futuro del joven conde experimentará variaciones significativas. Los planes para la boda entre Curro y Ángela se verán obligados a retrasarse debido a la firme insistencia ejercida tanto por Leocadia como por Alonso. A pesar de este contratiempo en el enlace nupcial, la pareja no detendrá sus proyecciones de futuro y continuará planificando los pasos venideros, los cuales podrían situarse geográficamente muy lejos de las paredes del palacio, apuntando hacia una nueva vida en Madrid.
Tensiones en el servicio y revelaciones sentimentales
Por otro lado, la convivencia entre el personal de la zona de servicio continuará sumando fricciones. Lope mantendrá sus intentos de ofrecer explicaciones a Vera en relación con los motivos de su marcha de la finca; sin embargo, la reacción de ella ante los argumentos del cocinero no será favorable. Una situación similar de tensión se vivirá con Julieta, quien, una vez completado su proceso de recuperación, descubrirá la procedencia de una parte de los fondos económicos que Ciro ha empleado para acometer las reformas en el palacio, una noticia que no será de su agrado.
Mientras tanto, en las dependencias principales, Martina experimentará una profunda opresión personal, viéndose dividida de forma constante entre el cumplimiento del deber y sus propios deseos personales. Esta tesitura la llevará a mantener una conversación sincera con Jacobo, a quien le confesará de manera hiriente que le ha resultado completamente imposible olvidar al hombre vinculado al Patronato. Ante semejante revelación, su prometido no vacilará en comenzar de inmediato sus propias indagaciones y pesquisas para esclarecer los hechos.
Embarazos de riesgo y destituciones fulminantes
Los rumores y las cargas laborales también alterarán la rutina diaria de la finca. Candela se mostrará firmemente convencida de haber adivinado con éxito el sexo del bebé que espera María Fernández. No obstante, la situación de la futura madre se complicará en el trabajo, ya que la doncella se verá obligada a cargar con un volumen superior de tareas y responsabilidades domésticas, una circunstancia de sobreesfuerzo que podría llegar a poner en serio peligro el desarrollo de la fase final de su periodo de embarazo.
Finalmente, el orden jerárquico de la casa sufrirá un vuelco drástico a raíz de una indiscreción. Teresa realizará un comentario desafortunado dirigido a Cristóbal, cuyas consecuencias serán inmediatas y drásticas, significando la destitución completa de su puesto. En el estamento del control del servicio, Ricardo persistirá firmemente en su postura de negarse a cumplir con las obligaciones y tareas que le corresponden en su rol como segundo mayordomo, abriendo la incógnita sobre si terminará por dar el paso definitivo en el ejercicio de sus funciones.















