La tensión en las cocinas de ‘Top Chef’ ha alcanzado un punto crítico en la última entrega, donde una inspirada Belén Esteban se ha convertido en la protagonista indiscutible tras ganar la primera prueba y tomar decisiones que han sacudido la convivencia entre los concursantes.
La victoria de la «Princesa del Pueblo»
La jornada comenzó con un reto de repostería de alto nivel: fusionar técnicas francesas y chinas en una tartaleta. Pese a los nervios y un pequeño susto inicial —una caída que le recordó las limitaciones físicas por los tornillos que lleva en la pierna—, Belén Esteban se sobrepuso para lograr la mejor elaboración de la noche. Visiblemente emocionada, la colaboradora celebró su victoria: «¿Yo? Estoy súper feliz. Se me ha quitado hasta el dolor de espalda».
Esta victoria no solo le otorgó inmunidad, sino un poderoso privilegio: decidir las parejas para el siguiente reto, que contaría con la participación de la cantante Toñi Salazar como invitada.
Estrategia y caos: la decisión de Belén
Consciente de que Toñi Salazar no destaca por sus habilidades en la repostería, Belén Esteban utilizó su posición para repartir a los aspirantes. Su movimiento estrella fue emparejar a la cantante con Natalia, una de las concursantes con mayores conocimientos técnicos.
La decisión no sentó nada bien a Natalia, que no ocultó su enfado ante las cámaras. Sin embargo, Belén se mantuvo firme en su estrategia, justificando que, si quería que el grupo saliera adelante, debía confiar en las personas más preparadas: «Lo siento, Natalia, pero eres tan lista… sé que lo vas a sacar y quiero que Toñi aprenda contigo. El espectador se va a reír tanto…».
Nervios a flor de piel y lágrimas en las cocinas
El reto de las parejas, que exigía preparar tartas veganas y para celíacos, llevó a los concursantes al límite. Las cocinas fueron un hervidero de emociones:
- Luis Merlo no pudo contener las lágrimas, confesando sentirse superado por la presión.
- Natalia, tras conocer su pareja, se rompió al verse sola en la ejecución del trabajo ante la inexperiencia de Toñi.
- Alejandro Vergara definió el reto como «la tartaleta de la ansiedad».
Ante el ambiente cargado, Belén Esteban intentó restar importancia a la situación, recordando a sus compañeros la naturaleza del programa: «Parece que estamos acabando el MIR y estamos para divertirnos». A pesar de las críticas iniciales, la colaboradora no dudó en acercarse a Natalia para animarla y ofrecerle su ayuda, intentando limar las asperezas generadas por su estrategia.
Con el programa acercándose al ecuador de la edición, queda claro que Belén Esteban ha aprendido a jugar sus cartas, combinando su intuición culinaria con una visión estratégica que, por ahora, asegura el espectáculo en ‘Top Chef’.




















