Las instalaciones del Monte de Ingenieros albergan a poco más de 300 residentes, un tercio de los cuales procede de Sudán, mientras los ciudadanos marroquíes perfilan un cambio en la estrategia de asilo.
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta arranca la temporada estival con una de las tasas de ocupación más bajas que se recuerdan en su historia reciente. Según han confirmado fuentes ministeriales, la instalación se encuentra actualmente muy por debajo de su límite operativo, un escenario que contrasta con la saturación y las crisis de sobreocupación vividas en años anteriores.
En cifras concretas, el centro cuenta en estos momentos con algo más de 300 residentes, una cantidad que permite gestionar el espacio con holgura si se tiene en cuenta que la capacidad máxima estipulada es de 512 plazas (un aforo que en periodos críticos ha llegado a duplicarse o triplicarse).
Radiografía de la población actual del centro
El perfil demográfico de los albergados en el Monte de Ingenieros muestra un cambio de tendencia en las rutas y nacionalidades habituales:
- Nacionalidad mayoritaria (Marruecos): Alrededor de 200 personas proceden del país vecino.
- Contingente subsahariano (Sudán): El segundo grupo más numeroso lo componen cerca de un centenar de ciudadanos sudaneses.
- Ausencias notables: Llama la atención de las autoridades la escasa presencia de inmigrantes de origen argelino, una nacionalidad que históricamente contaba con una fuerte representación en el centro.
El asilo como vía legal y su impacto en la frontera
El hecho de que los cerca de 200 ciudadanos marroquíes permanezcan en el CETI —sin haber sido devueltos a su país y descartando que sean menores de edad, cuya tutela correspondería a la Ciudad Autónoma— apunta a una estrategia jurídica clara: son potenciales demandantes de asilo.
Las fuentes consultadas señalan que este mecanismo en frontera paraliza la expulsión inmediata. Al iniciar el trámite, aportar su documentación y fijar un domicilio de localización, los solicitantes reciben una tarjeta temporal que les concede libertad de movimientos por territorio nacional y el Espacio Schengen durante los aproximadamente seis meses que tarda en resolverse el expediente.
Efecto dominó: Esta vía legal explica el desplome de detenciones en dispositivos policiales de presión. Un ejemplo claro es la Operación Feriante (tras las Fiestas Patronales): mientras hace años se interceptaba a más de cien personas en una sola madrugada tratando de ocultarse en los camiones de las atracciones, en la última edición apenas se registraron dos detenciones.
A pesar del auge en las solicitudes, la concesión final sigue siendo restrictiva. Los últimos datos oficiales del Ministerio del Interior reflejan que en los primeros cinco meses del año solo se resolvieron favorablemente dos expedientes de asilo en Ceuta.
Sudán: el reflejo de un conflicto silenciado
La notable presencia de casi un centenar de personas de origen sudanés en el CETI responde directamente al recrudecimiento de la guerra civil que asola su país desde hace más de tres años.
| Datos de la crisis en Sudán | Impacto Humanitario Reciente |
| Duración del conflicto actual | Más de 3 años de confrontación civil activa. |
| Mortalidad infantil reciente | Más de 300 niños fallecidos en los últimos 6 meses. |
| Contexto agravante | Hambrunas recurrentes y graves violaciones de DD.HH. |
A diferencia de otras crisis internacionales con mayor foco mediático, el conflicto de Sudán —una de las 20 guerras activas en el continente africano— empuja de forma silenciosa a parte de su población a emprender rutas migratorias de larga distancia con destino a las fronteras terrestres europeas como Ceuta.


















