El president Salvador Illa perdería la mayoría con sus socios de izquierda debido al desgaste por los casos de corrupción del PSOE. El bloque independentista sumaría mayoría absoluta solo si incluye a la formación ultra de Sílvia Orriols.
BARCELONA – El escenario político en Cataluña se encamina hacia un bloqueo absoluto. Según el último sondeo de Sigma Dos para El Mundo, el PSC de Salvador Illa sufriría un duro revés electoral si se celebraran hoy comicios autonómicos, perdiendo hasta nueve escaños respecto a mayo de 2024. Este desplome socialista, motivado por el cerco judicial y los escándalos de corrupción que afectan al Gobierno central de Pedro Sánchez, dinamitaría la actual mayoría de izquierdas en el Parlament, dejando a la comunidad autónoma en una situación de total ingobernabilidad.
Aunque el PSC volvería a ser la fuerza más votada (entre 33 y 35 diputados), el actual tripartito que sostiene a Illa —junto a ERC y los Comunes— se quedaría en unos insuficientes 62 escaños, lejos de los 68 que marcan la mayoría absoluta. Ni siquiera sumando los cinco representantes que proyecta la CUP, el actual president lograría los apoyos necesarios para una reelección.
El fenómeno de Aliança Catalana altera todo el tablero
La gran sorpresa de la encuesta la protagoniza Aliança Catalana. La formación liderada por la alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols, experimentaría un crecimiento meteórico al dispararse 10 puntos en intención de voto, pasando de sus dos diputados actuales a una horquilla de entre 19 y 22 escaños.
Este ascenso masivo se nutre de un electorado transversal: Orriols absorbe más del 24% de los votantes de Junts, pero también pesca en caladeros de ERC (11%), Vox (10%), el PP (8%) e incluso araña un 5% de los apoyos del propio PSC. Con estos resultados, el bloque independentista (Junts, ERC, CUP y Aliança Catalana) superaría con holgura la mayoría absoluta al alcanzar los 72 diputados. Sin embargo, esta alianza es inviable en la práctica debido al cordón sanitario que la izquierda independentista mantiene sobre Orriols por su discurso xenófobo. Sin ella, el separatismo tradicional se hunde hasta los 50 escaños.
Giro a la derecha: Las fuerzas de espectro conservador y de derechas (Junts, Aliança Catalana, PP y Vox) sumarían 72 diputados —11 más que en 2024—, impulsadas por un discurso centrado en la seguridad, el control de la inmigración irregular y la bajada de impuestos.
Descalabro de Junts y empate técnico en la derecha constitucionalista
El sondeo también deja un panorama sombrío para Carles Puigdemont. Aunque Junts lograría retener la segunda posición, sufriría un severo castigo electoral perdiendo hasta 15 actas, quedando con una estimación de entre 20 y 24 escaños, acechado muy de cerca por el empuje de Orriols. Por su parte, Esquerra Republicana (ERC) se estanca y no logra levantar cabeza tras la crisis de 2024, situándose entre los 19 y 21 diputados.
En el bloque constitucionalista de derechas se consolida un empate total. Vox resiste con fuerza y podría subir hasta los 13 o 15 escaños (actualmente tiene 11), igualando el resultado del Partido Popular de Alejandro Fernández, que se movería en la misma horquilla. Ante la presión del voto de Vox y Aliança Catalana, los populares catalanes ya han anunciado un endurecimiento de su discurso en materia migratoria. En la parte baja, los Comunes (5-6) y la CUP (3-5) quedarían relegados a la irrelevancia aritmética.
Pese al evidente desgaste de su formación, Salvador Illa se mantiene como el líder preferido por los catalanes para presidir la Generalitat con un 21% de los apoyos, aunque Sílvia Orriols ya escala posiciones de forma alarmante situándose como la segunda opción favorita para el 15% de los encuestados, por delante de figuras tradicionales como Puigdemont o Junqueras.















