Ferraz recupera al expresidente para movilizar el voto en su tierra natal pese a las investigaciones sobre sus asesorías a empresarios de la aerolínea. Zapatero mantendrá una agenda propia y separada de la de Pedro Sánchez.
El PSOE ha decidido apostar por el capital político de José Luis Rodríguez Zapatero para la campaña de las elecciones autonómicas en Castilla y León, que arrancará oficialmente el próximo viernes 27 de febrero. A pesar de las crecientes sospechas que vinculan al expresidente con el polémico rescate de la aerolínea Plus Ultra, la dirección socialista confía en su capacidad de movilización en una plaza que considera vital para frenar la tendencia negativa tras los resultados de Extremadura y Aragón.
Desde la sede de Ferraz, no obstante, se ha marcado una distancia estratégica. Aunque Zapatero será un activo en los comicios, la intención es que actúe «por su cuenta», siguiendo una agenda de actos independiente a la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a la del candidato a la Junta, Carlos Martínez.
El factor Plus Ultra y las asesorías bajo sospecha
La reaparición del expresidente se produce en un contexto judicial delicado. Zapatero ha sido situado por diversas informaciones como una presunta pieza clave en el rescate de 53 millones de euros que el Gobierno concedió a Plus Ultra tras la pandemia. Este caso, que investiga el posible uso indebido de fondos públicos para el blanqueo, ha llevado al Partido Popular a citar al expresidente en la comisión de investigación del Senado sobre el «caso Koldo».
Las acusaciones se centran en los pagos recibidos a través de la sociedad Análisis Relevante, propiedad de Julio Martínez, empresario vinculado a la aerolínea. Según desveló el diario El Mundo, Zapatero habría percibido cerca de medio millón de euros por servicios de consultoría que él defiende como una «actividad privada» ajena al rescate público. Sin embargo, la reciente detención de Martínez por parte de la UDEF, apenas tres días después de mantener una reunión con el expresidente, ha intensificado el escrutinio sobre estas relaciones.
Castilla y León: una plaza clave para evitar la debacle
Tras obtener sus peores resultados históricos en Extremadura y Aragón, el PSOE ve en la cita del 15 de marzo una oportunidad para «terminar la racha». La elección de Zapatero no es casual; el expresidente nació en Valladolid y forjó su carrera política en León, lo que le confiere un valor simbólico en el territorio.
En las últimas campañas, el papel de Zapatero ha sido irregular. Mientras que en las generales de 2023 fue un pilar fundamental para la movilización, en las recientes autonómicas su presencia fue mínima. El objetivo en Castilla y León es, como mínimo, evitar la pérdida de escaños con respecto a los anteriores comicios y estabilizar el suelo electoral del partido en una comunidad históricamente compleja para las siglas socialistas.




















